Hola, ¿Cómo están? Amigos, amigas, amigues. Es un placer que nos acompañen el día de hoy. Gracias por escucharnos. Bienvenidos al podcast Psicología Clínica al día. Me presento, mi nombre es Armando y formo parte de la comunidad de Neuropcion Centro Psicológico. En esta ocasión te invito a que juntos revisemos el tema: ¿Qué es el trastorno dismórfico corporal? En este episodio analizaremos el trastorno dismórfico corporal, también conocido como dismorfia corporal. Quiero partir del hecho de que Todas las personas en mayor o menor grado, somos conscientes y nos preocupamos por nuestra apariencia. esto es completamente normal y no debería generar ningún tipo de problema. Preocuparnos por arreglarnos de cierta forma o querer mejorar nuestra apariencia usando ropa que consideramos especial para alguna ocasión, arreglar nuestro cabello, asearnos y conductas similares, es algo que consideramos natural, socialmente aceptable y hasta deseable. Sin embargo, muchas personas se preocupan demasiado por su apariencia, con demasiada frecuencia y se sienten insatisfechas. El trastorno dismórfico corporal se define como la preocupación excesiva y desproporcionada por un defecto mínimo o imaginario en la apariencia física. El defecto generalmente se encuentra en la cara, aunque puede ser en cualquier parte del cuerpo Características del trastorno Dismórfico Corporal. El trastorno dismórfico corporal se refiere al desarrollo de un conjunto de síntomas ocasionados por la existencia de preocupaciones persistentes sobre la propia apariencia física o la autoimagen. La preocupación e insatisfacción por la imagen corporal interfiere en el desarrollo óptimo de la persona. La dismorfia corporal es un trastorno crónico, cuando no se diagnostica y trata a tiempo puede ocasionar aislamiento social y deterioro funcional. Este trastorno suele desarrollarse en la adolescencia a los 16 años en promedio, Esta edad que se caracteriza por la preocupación por la autoimagen y la vida social. La característica principal de este trastorno es la preocupación constante por uno o más aspectos relacionados con la apariencia física. De hecho, esta preocupación obsesiva por la autoimagen se debe a que la persona considera dichos aspectos como defectuosos. También, esta percepción acerca de la apariencia produce en la persona sentirse poco atractiva, anormal, deforme, horrible, Las preocupaciones pueden estar dirigidas hacia cualquier parte del cuerpo y puede cambiar a lo largo del desarrollo de la dismorfia corporal. Los pacientes con trastorno dismórfico corporal tienden a enfocar toda su atención en lo que consideran como defectos físicos, ignorando el resto del cuerpo. Esta forma de atención se conoce como atención selectiva. En otras palabras, la persona no observa su cuerpo como un todo, está enfocada en detalles específicos, de tal suerte que los magnifica, restándole importancia a la imagen global. Muchas veces, las personas afirman tener una sensación generalizada de fealdad o de que algo no está bien en su apariencia. La preocupación que les aqueja no se corresponde con la realidad de lo que perciben como defecto, que habitualmente es poco importante o inexistente. La preocupación puede estar dirigida a la nariz, al abdomen, las piernas, los ojos, el cabello, los brazos, puede ser a una sola parte del cuerpo o más. Algunos estudios, señalan que, en las mujeres, los pechos, los muslos y las piernas, son habitualmente las zonas de mayor preocupación. En cambio, en los hombres predomina la preocupación por los genitales, la masa muscular y el cabello. Entonces son dos los elementos claves o característicos de la dismorfia corporal: La preocupación por algún defecto imaginario del aspecto físico, la preocupación es excesiva. Y la preocupación provoca malestar o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Síntomas del Trastorno Dismórfico Corporal. Como resultado de la constante preocupación la persona desarrolla conductas más o menos repetitivas con la finalidad de esconder, disimular, o eliminar el defecto. Los comportamientos relacionados con la dismorfia corporal son tan diversos como: Mirarse constantemente en espejos o en cualquier superficie que permita el reflejo, Observarse detenidamente, Compararse con otras personas, Vestir de forma determinada, Broncearse, Maquillarse en exceso para disimular u ocultar el defecto, Tocarse repetidamente el área. Los pacientes con TDC están preocupados con la idea de que algún aspecto de su apariencia es poco atractiva o deformada de alguna manera. Este trastorno con frecuencia se relaciona con una sensación de miedo al rechazo, baja autoestima y vergüenza; las personas se sienten indignas e inferiores. En general las personas con tdc tienen poca conciencia de esta enfermedad. los pacientes pueden presentar ideas delirantes, es decir, están completamente seguros de que lucen anormales y de que su visión del defecto es la correcta. Aclaremos, una idea delirante es una idea falsa, fija, difícil de modificar a pesar de contar con evidencia o datos objetivos que la contradigan. Tambien, muchas personas con dc presentan ideas o delirios de referencia, es decir, creen que las personas se fijan en su aparente defecto físico, hablan y se burlan de el. Algunos investigadores han encontrado algunas similitudes entre el toc y el tdc tales como La presencia de pensamientos intrusivos (no pueden controlar el pensamiento acerca de su defecto físico o sobre las ideas de referencia) Respuestas repetitivas, por ejemplo: uso de camuflaje, comparación persistente con otras personas, mirarse repetidamente al espejo. Otras similitudes incluyen el deseo de simetría, el perfeccionismo, la necesidad de controlar el entorno y la búsqueda frecuente de aprobación. Algunos estudios sugieren que los pacientes con TDC se casan menos y tienen mayor riesgo de desarrollar depresión, fobia social, ideas suicidas, bulimia y abuso de sustancias. Además, se asocia a un deterioro significativo en la calidad de vida de las personas, aumento del ausentismo laboral, baja productividad, pérdida de empleo, problemas académicos, problemas matrimoniales y dificultad para establecer relaciones significativas. La persona al sentirse defectuosa puede buscar evitar situaciones sociales, como acudir a la escuela o al trabajo, también, evitar las relaciones personales, afectivas, e íntimas, lo cual es muy frecuente en este trastorno, y esta conducta puede llevar al confinamiento de la persona. Como hemos visto, Algunos síntomas de este trastorno, tales como la sensación de fealdad y la preocupación por una apariencia poco atractiva o incluso repugnante para los demás impulsan a la persona a realizar conductas dirigidas a esconder o disimular las partes de su cuerpo que le provocan malestar. De hecho, la persona puede adoptar toda una serie de conductas y hábitos que deterioran su autoestima y complican su desarrollo en su grupo social. Se han hecho estudios que han demostrado que entre los pacientes que solicitan atención dermatológica el 12% presenta síntomas relacionados con trastorno dismórfico corporal. Se sabe que, los pacientes con dismorfia corporal suelen consumir recursos estéticos, que incluyen tratamientos dermatológicos, dentales, y quirúrgicos. Se estima según datos de investigaciones que más del 70% de los pacientes con dismorfia corporal demandan este tipo de tratamientos con regularidad. Resumen. El trastorno dismórfico corporal es un conjunto de síntomas relacionados con la preocupación obsesiva acerca de alguna parte del cuerpo. La persona puede sentir que la parte del cuerpo en la que enfoca su atención le hace ver fea, rara ya que no cumple con el estándar social. La preocupación obsesiva genera conductas repetitivas encaminadas a disimular o esconder la parte del cuerpo que se percibe como defectuosa.