¿Qué podemos hacer para sentirnos mejor? Muchas personas buscan alguna forma o actividad con la que puedan sentirse mejor. Algunas de ellas, inician actividades tales como sesiones de ejercicio físico, yoga o meditación, todas ellas sabemos influyen positivamente en el nivel de bienestar. Pero en esta ocasión, analizaremos diferentes estudios publicados en la revista Psychological Science. En estas publicaciones se analiza la cuestión acerca de ¿Qué podemos hacer para sentirnos mejor? Y en estos estudios, se demuestra que una respuesta para esta cuestión parece ser "dar". En una sociedad como la nuestra, en la que muchas personas necesitan ayuda, y otras tantas buscan dar sentido a su vida, dar es una conducta con beneficios mutuos. El acto de dar, por un lado, puede ayudar a los que más lo necesitan, y por otro lado, mejorar el bienestar de los donantes. En otras palabras, dar a los demás, puede ayudarlos, pero también puede ayudarnos para sentirnos mejor. En un artículo de 2017 publicado en Psychological Science, los investigadores exploraron los beneficios de dar, pero de manera no material. Cuando hablamos de dar, pero de manera no material, hacemos referencia a conductas que inevitablemente involucran tiempo. Algunos ejemplos de esto pueden ser: Cuidar a una persona enferma. Dar consejos. Pasar tiempo con personas en albergues. Participar en actividades ecológicas. Por mencionar algunas actividades que pueden ayudar para sentirnos mejor. Pero diferentes estudios han demostrado que los beneficios de dar, tampoco se limitan al comportamiento prosocial, o al bienestar en general. Al escuchar que una actividad con la cual podemos dar un sentido a nuestra vida consiste en compartir un poco de nuestro tiempo en beneficio de los demás, muchas personas de forma casi automática argumentarán no tener tiempo disponible para poder dedicarlo a los demás. Pero diferentes estudios al respecto de la percepción subjetiva de no tener tiempo disponible, han demostrado que, una solución para la sensación de que no tenemos suficiente tiempo podría ser regalar parte de él. En un artículo de 2012 publicado en la revista Psychological Science, los investigadores estudiaron la forma en cómo podemos aumentar el sentido subjetivo del tiempo. En cuatro experimentos, los investigadores compararon los efectos de: pasar tiempo con otras personas con los efectos de perder el tiempo, pasar tiempo con uno mismo, y ganar tiempo libre. Los investigadores, descubrieron que cuando una persona dedica tiempo a los demás, incrementa su percepción acerca del tiempo libre del que dispone. La explicación de este efecto, parece ser un impulso en la percepción de autoeficacia. Es decir, la confianza en la propia capacidad para realizar comportamientos que alcanzarán objetivos. Por lo tanto, los resultados de sus estudios sugieren que: Dar tiempo, hace que las personas estén más dispuestas a involucrarse en compromisos futuros a pesar de sus apretadas agendas. Ahora bien, retomando la cuestión inicial acerca de los beneficios de dar de manera no material. En la publicación de la revista Psychological Science, se explica que dar de manera no material, es especialmente valioso cuando: Brindar atención, es una elección impulsada internamente, y, se percibe que tendrá un impacto positivo en el beneficiario. Al respecto, los investigadores afirman lo siguiente: “Si percibimos que el apoyo se brinda libremente y es efectivo para ayudar a la otra persona, es probable que veamos efectos más fuertes en nuestra salud”. “Mientras que, si nos sentimos obligados a dar, y el apoyo no fue efectivo para ayudar a otra persona, no tendrá los mismos efectos en la salud”. Entonces, uno de los principales beneficios de dar a los demás, parece ser la mejora del nivel de bienestar. Una posible explicación para este efecto podría ser que dar y participar en comportamientos prosociales, hace que aumente la conexión social, lo que activa el sistema opioide del cuerpo que conduce al bienestar. Hagamos un pequeño paréntesis para explicar estos dos conceptos: El primero relacionado con el sistema opioide en el cuerpo humano el cual, controla el dolor, los comportamientos adictivos y las recompensas, por medio de las acciones de los receptores opioide. El segundo relacionado con los comportamientos prosociales, que son los comportamientos dirigidos a satisfacer la necesidad de apoyo físico y emocional de otras personas. Regresando al tema, Algunas investigaciones realizadas en animales sugieren que el comportamiento de dar está mediado por los opioide. En un artículo de 2018 publicado también en la revista Psychological Science, se revisaron diversos estudios en animales. Dichos estudios relacionados con los mecanismos neuroquímicos que median la conexión social. Y también, se revisó una teoría que sugiere que los opioide están involucrados en los sentimientos de unión social en los humanos. En estos estudios, se descubrió que los opiáceos se relacionan con los sentimientos sociales, los comportamientos, y las percepciones en las experiencias sociales, tanto positivas como negativas. Los resultados de estos estudios sugieren que la conexión social, puede provocar una experiencia similar a la de tomar fármacos de tipo opiáceos, con una avalancha de actividad neuroquímica que aumenta nuestro bienestar social. Y, por el contrario, los resultados sugieren que cuando experimentamos desconexión social, nuestra angustia y ansiedad pueden aumentar afectando el bienestar. Aclaremos que los fármacos opiáceos u opioide son drogas que se usan para tratar el dolor tales como la morfina o la codeína. Otros estudios de tipo farmacológico, sugieren que la naltrexona, un medicamento que inhibe la acción de los opioide, parece reducir los sentimientos de calidez, placer, y conexión social. En general, la investigación indica que participar en conductas prosociales, tales como cuidar a los demás o dar consejos, puede mejorar la salud y el bienestar. A continuación, veamos lo que dice la ciencia acerca de Los beneficios de dar consejos. Sentirnos mejor ayudando a los demás ofreciendo consejos, es una actividad que reporta importantes beneficios, tanto para la persona que los da, como para la persona que los recibe. Todos tenemos experiencia en diferentes áreas, y muchas personas buscan día con día consejos que les permitan mejorar o adquirir nuevas habilidades. Entonces, dar consejos puede ser una actividad que nos permita sentirnos mejor. De manera similar, se ha demostrado que dar consejos podría tener un mayor impacto en el comportamiento que recibirlos. En un estudio de 2018 publicado en la revista Psychological Science, los investigadores encontraron que: Las personas con dificultades estaban más motivadas por dar consejos que por recibirlos. En un experimento, realizado con estudiantes de nivel secundaria, los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos. Uno de los grupos de estudiantes de secundaria se les pidió dar consejos a estudiantes más jóvenes. Al segundo grupo de participantes se le pidió recibir consejos de maestros expertos. Los resultados demostraron que el grupo de estudiantes que dieron consejos a los estudiantes más jóvenes terminaron dedicando más tiempo a sus tareas durante el mes siguiente, en comparación con los estudiantes que recibieron consejos de maestros expertos. En otros dos experimentos similares, ahora realizados con participantes en edad adulta. Los adultos que lucharon por ahorrar dinero, controlar su temperamento, perder peso o buscar empleo, dieron consejos a otros que enfrentaban problemas similares o recibieron el asesoramiento de expertos. Nuevamente, aquellos adultos que dieron consejos se mostraron más motivados para lograr sus objetivos que aquellos adultos que recibieron consejos. Los resultados de ambos estudios sugieren que compartir nuestro tiempo con los demás, dando consejos de forma altruista tienen un efecto benéfico doble. Por un lado, ayudamos a los demás compartiendo nuestra experiencia y conocimiento, lo cual mejorará indudablemente la calidad de vida del beneficiario. Por otro lado, impulsa al benefactor a cumplir sus metas y genera un incremento en el nivel de bienestar. Pasando a otro tema, veamos otra posible actividad que nos puede ayudar para sentirnos mejor. Participar en actividades positivas. También, se ha demostrado que participar en actividades positivas simples e intencionales, como practicar la bondad y expresar gratitud, aumenta nuestra felicidad. En un artículo de 2013 publicado en la revista Psychological Science, los investigadores describieron como las actividades positivas aumentan el nivel de bienestar. Ese efecto, parece depender de las características de las actividades positivas. Por ejemplo, su frecuencia, intensidad y variedad, las características de la persona. Por ejemplo, su motivación, esfuerzo y personalidad y la adecuación entre la persona y la actividad. Ciertas actividades generalmente pueden aumentar el bienestar de las personas. Pero la persona adecuada que participa en la actividad correcta puede experimentar un incremento en las emociones, pensamientos y comportamientos positivos, sentirse más satisfecha y, en última instancia, experimentar un mayor bienestar Ahora, ¿Cómo podemos motivar la conducta de dar? Probablemente no te sientas motivado para dar a los demás. Pero si reflexionas acerca de esta conducta, puede ayudarte a iniciar una nueva aventura que dará un sentido positivo a tu vida. Así se demostró en algunos estudios, por ejemplo: En un estudio, realizado entre recaudadores de fondos universitarios. Se les pidió que escribieran entradas de diario durante una semana sobre experiencias recientes en las que habían recibido beneficios de otras personas. O se les pidió escribir sobre experiencias en las que les habían dado beneficios a otras personas. Los investigadores encontraron que aquellos participantes que escribieron sobre sus experiencias de donación aumentaron su comportamiento prosocial objetivo. Este comportamiento fue medido por el tiempo dedicado a realizar llamadas voluntarias para ayudar a la universidad en las 2 semanas posteriores al ejercicio de escritura. En otra investigación, los investigadores obtuvieron el mismo patrón de resultados en un estudio de laboratorio. Usando una plataforma en línea, pidieron a los participantes que enumeraran tres formas en las que habían brindado o recibido ayuda recientemente. Al pasar un mes después de haber completado el estudio, los participantes fueron al laboratorio a recibir sus pagos, también recibieron un formulario que describía los efectos del terremoto y tsunami de 2011 en Japón. Cuando se les preguntó si les gustaría hacer una donación a una iniciativa de ayuda para las víctimas del terremoto. Los participantes eran más propensos a donar si habían reflexionado sobre dar ayuda, en comparación con aquellos que habían reflexionado sobre recibir ayuda. Estos resultados sugieren que el acto de reflexionar sobre dar, en lugar de recibir, también puede conducir a incrementar la posibilidad de ayudar. Otros estudios han demostrado que gastar dinero en otros (o simplemente recordar haberlo hecho) puede ser más satisfactorio y puede aumentar la felicidad más que gastar dinero en uno mismo. Este efecto sugiere que las personas que luchan por la felicidad pueden tener más éxito si hacen cosas por los demás. Finalmente, dar parece tener efectos específicos en las respuestas físicas al estrés. Investigadores demostraron en un artículo de 2016 que las personas que escribieron una nota de apoyo a un amigo experimentaron respuestas reducidas del sistema nervioso cuando se enfrentaron a una tarea estresante, en comparación con las personas que habían escrito sobre su ruta a la escuela o al trabajo. Estas respuestas reducidas del sistema nervioso simpático al estrés podrían tener efectos beneficiosos para la salud, como la disminución de la presión arterial. Si hay efectos negativos por no dar sigue siendo una pregunta abierta. Pero, si realmente queremos dar a las personas, pero nos sentimos bloqueados para dar debido a cualquier razón, eso probablemente será malo para la salud a largo plazo. Por ejemplo, saber que un familiar o un amigo está luchando con una enfermedad, pero no vamos a su casa y le damos un abrazo, eso sin duda nos afectará a largo plazo. Pero este es un escenario extremo, sabemos que hay otras formas de dar a las personas que lo necesitan. Por ejemplo, las personas que realizan pequeños actos de bondad, como agradecer a un trabajador, donar tiempo o dinero a una empresa necesitada, suelen experimentar menos soledad 3 meses después de haberlo hecho, en comparación con aquellas personas que no lo hacen. Con todo esto, nuestra intención es compartir con ustedes los resultados de diversas investigaciones psicológicas que nos parecen interesantes y útiles en este tiempo. Además, creemos que esta información puede ayudar a las personas que buscan por medio de una actividad darle un sentido positivo a su vida. Pues bien, hasta aquí dejaremos este tema. Esperamos que este contenido sirva de ayuda y orientación. Recuerden amigos que los trastornos psicológicos deben atenderse de forma profesional. Es importante buscar ayuda, ya que de no hacerlo corremos el riesgo de que los síntomas incrementen. Y no debemos olvidar que muchos trastornos pueden llegar a ser incapacitantes si no se atienden. Los invitamos como siempre a acompañarnos en nuestro siguiente episodio. El podcast psicología clínica al día es una producción de Neuropcion Centro Psicológico. No olviden suscribirse a nuestro podcast. Pero, sobre todo recuerden que sin salud mental no hay salud. Hasta la próxima. Gracias por escucharnos.