¿Cómo mejorar relaciones de pareja?
Muchas personas al iniciar una relación tienen presente ya sea por experiencias propias o de personas cercanas, que un alto porcentaje de las relaciones de pareja terminan en separación, divorcio o ruptura.
De hecho, las estadísticas publicadas por el INEGI demuestran que: durante 2020 en nuestro país se registraron 92739 divorcios y 335563 matrimonios.
Lo que significa que por cada 100 matrimonios hay 28 divorcios, es decir, al iniciar una relación de pareja tenemos el 28% de posibilidades de terminar separados o divorciados.
Pero creemos que, ninguna persona en sano juicio inicia una relación de pareja pensando en la separación.
Veamos entonces,
¿Cómo inicia una relación de pareja?
John Bowlby, psicoanalista que desarrolló la teoría del apego, señaló que:
los seres humanos buscamos formar fuertes vínculos afectivos con los demás.
Cuando iniciamos una relación de pareja, nos encontramos bajo el influjo del amor y la emoción.
Nada nos molesta y no vemos ningún defecto en nuestra pareja.
Vemos a nuestra pareja como amante, confidente, aliado, compañero, socio y fuente de apoyo incondicional.
Frecuentemente pensamos que nuestra relación será diferente a todas las demás.
De hecho, pensamos que esta nueva relación será diferente a todas nuestras relaciones anteriores.
Pensamos que el amor protegerá nuestra relación por un largo tiempo, y nos mantendrá definitivamente alejados de las estadísticas de separación.
Nos sentimos preparados para disfrutar al fin una relación feliz.
Mensajes de texto, largas conversaciones telefónicas, cenas románticas,
reuniones con amigos, paseos, promesas, regalos, proyectos, pareciera que el tiempo se detiene.
Pero esto no es así, al pasar el tiempo.
Aparecen los conflictos, los malentendidos y los problemas, que muchas veces dejamos pasar y otras tantas resolvemos a medias o de plano no resolvemos.
Así, los problemas y malestares poco a poco se van acumulando y nos toman por sorpresa.
De esta forma suele aparecer, el enojo, la frustración, la impotencia y el malestar, que posiblemente nos impulsarán a tomar revancha de alguna u otra forma.
Así, casi sin notarlo, nos internamos en un laberinto de malentendidos,
desilusiones, mala comunicación y malestar que parece no tener salida, o al menos no a simple vista.
Podemos pensar que nuestra relación ha sido un error más, en nuestra búsqueda de una persona con la que podamos compartir la vida.
Con frecuencia, cuando estamos enfrascados en los problemas, desacuerdos y molestias, somos conscientes del daño que causamos y que nos causan, pero no tenemos claridad acerca de donde está el problema.
Ante las situaciones conflictivas adicionadas con la fuerza del resentimiento y la mala comunicación, pocas veces aquel amor que declarábamos al comienzo de la relación tiene la capacidad de sobrevivir.
Cuando se mezcla el enojo, la frustración, la desilusión, el resentimiento
y la revancha, aquella persona que percibíamos como amante, confidente, aliado y compañero, se convierte en nuestro adversario.
Muchas veces nos preguntamos si se acabó el amor, pero lo cierto es que se necesita mucho más que solo amor en una relación si queremos conservar e incrementar nuestra satisfacción con la relación de pareja.
Sostener una visión idealizada de la relación de pareja no permite afrontar con éxito los conflictos, las fricciones y las desilusiones que surgen de la convivencia, la rutina y la vida misma.
Analicemos entonces la dinámica de las relaciones de pareja.
Cuando una pareja, sin importar que sea del mismo sexo o de sexos opuestos se compromete a construir una relación duradera, cada integrante se forma expectativas respecto al otro.
De hecho, la dinámica e intensidad que se vive en la relación alimenta poco a poco el deseo de amor, lealtad y apoyo incondicional.
Así, se crea un compromiso que cada integrante de la relación ha de cumplir, el cual consistirá en satisfacer los deseos, expectativas y las necesidades del otro.
Este compromiso, algunas veces se hace de forma directa o expresa, ya sea mediante contratos, votos matrimoniales, promesas o similares.
Por ejemplo, algunas parejas elaboran contratos prenupciales en donde se definen términos económicos, obligaciones y otras más.
Otras veces, se hace de forma indirecta, mediante conductas que poco a poco se van convirtiendo en costumbres.
Por ejemplo, acompañar todos los viernes a la pareja a comprar víveres para llevar a casa de los futuros suegros.
Ya sea directo o indirecto, este compromiso será fundamental en el curso de la relación.
Esto es, debido a que este compromiso crea una serie de expectativas que se envuelven en sentimientos y esperanzas que darán un cierto significado a las conductas de cada integrante.
Es decir, la conducta de cada integrante suele interpretarse en relación con el cumplimiento del compromiso adquirido en la relación.
Esta interpretación de la conducta del otro, muchas veces se vuelve arbitraria y se presta a malas interpretaciones, debido a la fuerza de los sentimientos y las esperanzas puestos en dicho compromiso.
Los conflictos no se hacen esperar, aderezados con escasa voluntad para solucionarlos, rebosados de acusaciones, insultos, gritos y mala comunicación, suelen incrementar el malestar.
A medida que incrementan la tensión y las agresiones, se echan al olvido todos los aspectos positivos que representan las relaciones de pareja.
Entonces veamos.
¿Cuáles son los beneficios de las relaciones de pareja?
Sabemos que los beneficios de las relaciones cercanas son múltiples,
y tal como vimos en párrafos anteriores se ha demostrado que los seres humanos buscamos establecer relaciones significativas y a largo plazo.
Algunos de los beneficios de las relaciones de pareja son:
Amor,
ilusión,
Intimidad,
placer,
compañía,
aceptación,
apoyo,
consuelo,
complicidad,
estabilidad,
motivación,
proyectos en común,
beneficios para la salud,
por mencionar algunos.
Veamos lo que dice la ciencia:
Las investigaciones han demostrado que las relaciones de pareja son un factor benéfico para la salud,
ayudan a las personas a lidiar con el estrés y satisfacen las necesidades básicas de conexión social como el amor, la intimidad, el compañerismo,
y la seguridad.
Las relaciones también pueden beneficiar la salud a través de procesos que fomentan el autoconocimiento, el crecimiento personal y la búsqueda de objetivos, todos los cuales son esenciales para la salud y el bienestar.
También, las investigaciones han demostrado que el apoyo de la pareja es un factor que incrementa las posibilidades de éxito en el cumplimiento de objetivos y en el crecimiento personal. Por mencionar algunos.
Entonces veamos.
¿Qué se necesita para mantener una relación?
Evidentemente lo primero que se necesita para mantener una relación es amor por la pareja.
Pero, a pesar de que el amor es fundamental, no es la esencia de la relación, se requieren cualidades y aptitudes que el amor no proporciona.
Veamos entonces las cualidades necesarias para mantener y hacer crecer una relación.
Compromiso, respeto, sensibilidad, generosidad, consideración, lealtad, responsabilidad y confiabilidad.
Los integrantes deben cooperar mutuamente y tomar decisiones solidarias en beneficio de la relación.
También, deben aprender a adaptarse, reconocer los errores y perdonar.
Ser tolerantes con los defectos, errores y pensamientos del otro.
Fomentar la comunicación, el apoyo y el bienestar.
Podemos hacer una evaluación de estas cualidades revisando de forma honesta nuestra conducta en relación con cada una.
Esto nos dará un panorama inicial acerca del estado que guarda nuestra relación.
Ahora bien.
¿Cómo mejorar relaciones de pareja?
Probablemente nuestra relación se encuentra en una crisis, los conflictos, malentendidos y malestares desbordan nuestro diario vivir.
Posiblemente estamos en un punto en el que no sabemos si lo mejor sea terminar la relación.
Quizá hemos intentado mejorar platicando, pasando más tiempo juntos,
modificando la rutina o cediendo en algunos aspectos sin lograr cambios significativos.
Lo importante es considerar que, si es posible mejorar relaciones de pareja, pero es necesario que ambas partes estén dispuestas.
Cada integrante debe estar dispuesto a trabajar junto a su pareja para mejorar la comunicación, corregir conductas, pensamientos y poder hacer que la relación sea satisfactoria y agradable.
Para iniciar este proceso es necesario tener presentes las metas, objetivos o proyectos que se desean alcanzar en la relación.
Analicemos entonces algunos puntos importantes que nos ayudarán a mejorar nuestra relación.
Lo primero, es tener en cuenta que la pareja es nuestro familiar más cercano y tiene derecho a contar con nosotros como aliados.
Por tanto, necesitamos trabajar para lograr sólidos cimientos de confianza, lealtad, respeto y seguridad.
Es necesario cultivar el aspecto afectuoso y tierno de la relación, motivando la sensibilidad, la consideración, la comprensión, las demostraciones de afecto y el apoyo incondicional.
Mejorar el compañerismo mediante la colaboración, el respeto y el compromiso.
Vigilar la reciprocidad, justicia y sensatez para tomar decisiones en conjunto.
Fomentar la comunicación evitando discutir, agredir o violentar a la pareja.
Establecer metas, objetivos o proyectos de vida en la relación.
Consideramos estos puntos como esenciales para mejorar relaciones de pareja, siempre y cuando ambas partes estén dispuestas a conseguirlo.
Como siempre, motivamos a tomar la decisión de acudir a terapia de pareja.
Queremos compartir con ustedes un estudio publicado en la revista "Psychological Science" que aborda el tema Sexo sin compromiso.
Este estudio se dirigió a investigar como influyen en el matrimonio las opiniones de los cónyuges acerca del sexo sin compromiso.
Uno de sus descubrimientos fue que cuando, antes de su matrimonio, uno o ambos cónyuges tienen creencias generalizadas positivas acerca del sexo sin compromiso, eso puede contribuir al fracaso del matrimonio.
Las investigadoras recopilaron información de 204 parejas acerca de sus comportamientos y actitudes prematrimoniales, así como numerosos factores relacionados con su nuevo matrimonio y la satisfacción marital.
La investigación se dirigió a el grado en que las personas expresaban comportamientos, deseos y actitudes acerca del sexo sin compromiso previo al matrimonio.
Se busco confirmar que las personas que aceptan estas prácticas como positivas pudieran ser más propensos a participar en relaciones sexuales no comprometidas,
tales como aventuras de una sola noche.
Encontraron que de las parejas que participaron en el estudio,
las personas que veían como positiva la práctica del sexo sin compromiso estaban menos satisfechas al comienzo de su matrimonio.
Además, las personas con parejas que perciben la práctica del sexo sin compromiso positiva experimentaron una disminución más rápida en la satisfacción de su matrimonio durante los primeros años.
Ahora estos resultados son preliminares y no reflejan una verdad absoluta,
esto es debido a que en la investigación también se encontró que en alunas parejas esta forma de pensar no afectó al matrimonio.
El propósito de la investigación no es calificar la percepción positiva del sexo sin compromiso como buena o mala,
únicamente se intenta demostrar que factores contribuyen al desarrollo del matrimonio a largo plazo y que predicen su éxito.
De hecho, encontraron evidencia que sugiere que aquellas parejas que mantienen una relación sexual satisfactoria y constante,
así como las que mantienen su nivel de estrés bajo mostraron mejores relaciones matrimoniales.
hasta qui los datos de este curioso estudio y esperaremos más resultados para compartir con ustedes
Recuerden que Contar con apoyo psicológico incrementa las posibilidades de mejorar la relación y resolver conflictos.
Pues bien, hasta aquí dejaremos este tema.
Esperamos que este contenido sirva de ayuda y orientación.
Recuerden amigos que los trastornos psicológicos deben atenderse de forma profesional.
Es importante buscar ayuda ya que de no hacerlo corremos el riesgo de que los síntomas incrementen.
Así es, y no debemos olvidar que muchos trastornos pueden llegar a ser incapacitantes.
Los invitamos como siempre a acompañarnos en nuestro siguiente episodio.
El podcast psicología clínica al día es una producción de Neuropcion Centro Psicológico.