Entendiendo la salud mental.
Históricamente, el tema de la salud mental es un tema tabú, se encuentra rodeado de estigma, desconocimiento y miedo.
En gran parte por la escasa difusión y poco presupuesto destinado a la atención de los problemas relacionados con la salud mental.
Incluso, hablar de trastornos psicológicos suele ser abrumador para cualquier persona.
A pesar de que los trastornos psicológicos son algo más que común en la sociedad, las personas temen hablar de ello.
Es preocupante que muchas personas que padecen un trastorno psicológico nunca piden ayuda.
Muchas personas temen acudir al psicólogo o al psiquiatra debido al miedo a ser señalados o rechazados en sus círculos sociales.
De hecho, muchas personas siguen viendo el acudir a psicoterapia relacionándolo con la forma en que se manejaban los hospitales psiquiátricos años atrás.
Hospitales con personas encadenadas, descargas eléctricas, aislamiento, sufrimiento y penas.
También, por la idea irracional de que, acudir al psicólogo es algo que está destinado exclusivamente a personas con algún trastorno mental o fuertes problemas.
Pero esto no es así, acudir a terapia psicológica es una actividad que proporciona grandes beneficios a cualquier persona.
Así es, por ejemplo, podemos mencionar mejorar habilidades sociales, superar miedos, adquirir hábitos saludables, motivación, y muchos más.
También, es un apoyo fundamental para personas diagnosticadas con alguna enfermedad de tipo crónico.
Afortunadamente, en los últimos años se ha comenzado a difundir un poco más este tema posibilitando su comprensión.
Con esto se ha incrementado la posibilidad de que las personas que padecen algún trastorno soliciten ayuda psicológica.
Iniciemos este tema analizando ¿Qué es la salud mental?
La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como:
un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
Datos de diferentes estudios demuestran que la salud mental es la base para construir una vida con bienestar y productividad.
La salud mental frecuentemente se confunde o mal interpreta con el concepto de trastorno mental o con los servicios a las personas que sufren de ellos.
Pero la salud mental va más allá de la ausencia de enfermedad mental,
es un balance entre la salud física, mental, el propio ser, la comunidad y el medio ambiente.
En otras palabras, la salud mental determina en gran parte el bienestar emocional, psicológico y social.
También, afecta nuestra forma de pensar, sentir y actuar.
De hecho, es un factor que determina la forma cómo nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones.
Entonces, es necesario entender que la salud mental no se refiere exclusivamente a no tener una enfermedad mental.
No, necesitamos comprenderla como parte integral del desarrollo de la vida de cualquier persona.
Por consiguiente, construir una salud mental positiva es responsabilidad de cada persona.
Entendiendo que, la salud mental determina la calidad de vida y el estado de bienestar que cada persona desea experimentar.
La ciencia ha demostrado que existen tres factores que influyen en la determinación de la salud mental.
Factores sociales.
psicológicos.
y, por último, Factores biológicos.
La evidencia científica generada en los últimos años demuestra que condiciones sociales o factores sociales tales como: pobreza, bajos niveles de educación, inseguridad, y violencia, se relacionan con el desarrollo de enfermedades mentales.
Por ejemplo, se han realizado estudios científicos que han demostrado que existen mayores problemas de salud física y mental en una comunidad con:
Desempleo.
Pobreza.
Bajo nivel educativo.
Estrés laboral.
Discriminación.
Esta evidencia científica apoya la existencia de una íntima relación entre la salud mental y la salud física.
Estos resultados demuestran la relación que existe entre factores sociales y salud mental.
También, estudios publicados por la Organización Mundial de la Salud han demostrado que estos factores sociales complican que las personas superen los trastornos psicológicos.
Así es, las condiciones sociales no solo determinan el desarrollo de enfermedades mentales, también determinan su prevalencia.
La misma Organización Mundial de la Salud define la salud como:
un estado completo de bienestar físico, mental y social no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia.
La ciencia ha demostrado que si una persona es sometida a factores estresantes durante las primeras semanas de su desarrollo tiene más probabilidades de padecer hiperreactividad cerebral persistente y depresión a lo largo de su vida.
Reconocer que las interacciones de diversos factores son determinantes para el desarrollo de enfermedades mentales es un gran avance científico
que debe contribuir a erradicar el estigma acerca de la Terapia psicológica y la salud mental.
Por supuesto, debemos normalizar el hablar de estos temas sin sentirnos extraños, locos o anormales.
En efecto, sabemos que los trastornos mentales afectan a gran parte de la población y generan grandes problemas como incapacidad laboral.
También, resultados de estudios científicos demuestran la conexión existente entre la salud mental y física.
Las investigaciones han demostrado, por ejemplo, que las mujeres con cáncer de mama avanzado, que participan en una terapia psicológica grupal de apoyo viven significativamente más que aquellas que nunca asisten a este tipo de actividad.
También, se ha demostrado que la depresión es un factor que predice la incidencia de cardiopatía.
Y que la aceptación de la propia muerte se asocia con una menor supervivencia entre los afectados por el virus de inmunodeficiencia humana o VIH.
En otras palabras, la salud mental es indispensable para el bienestar de las personas.
Entendemos por bienestar, la satisfacción, el placer, la tranquilidad, la alegría que una persona experimenta con su estilo de vida.
Para entender mejor el concepto de salud mental es importante considerar tres ideas fundamentales.
Es parte integral de la salud.
Es más que la ausencia de enfermedad.
Está relacionada con la salud física los pensamientos y la conducta.
En resumen, podemos decir que la salud mental y los trastornos mentales, al igual que la salud y la enfermedad, están determinados por factores:
Sociales,
Psicológicos
Y biológicos
Estos factores interactúan entre sí posibilitando o protegiendo a cada persona de alguna enfermedad.
Ahora analicemos ¿Qué es una enfermedad o trastorno mental?
La ley de salud mental de la Ciudad de México define el trastorno o enfermedad mental como:
La afectación de la salud mental de una persona debido a la presencia de un comportamiento derivado de un grupo de síntomas identificables en la práctica clínica que en la mayoría de los casos se acompaña de malestar e interfieren en la actividad cotidiana del individuo y su entorno.
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales D S M 5, define el trastorno mental como:
un síndrome caracterizado por una alteración clínicamente significativa del estado cognitivo, la regulación emocional o el comportamiento del individuo que refleja una disfunción de los procesos psicológicos, biológicos o del desarrollo que subyacen en su función mental.
Para entender mejor estas definiciones, analicemos algunos puntos importantes.
No debemos espantarnos o ver la palabra trastorno como intimidante.
En efecto, un trastorno mental es simplemente un síndrome, esto quiere decir que, se caracteriza por la presencia de un conjunto de síntomas.
Y el trastorno mental se caracteriza por una alteración clínicamente significativa de:
Estado cognitivo.
Regulación emocional.
Comportamiento.
Veamos:
Una alteración del estado cognitivo se puede identificar por problemas relacionados con la atención, memoria, pensamiento, juicio, lenguaje entre otros.
La regulación emocional hace referencia a la capacidad o habilidad para controlar la forma en que se expresan las emociones o el estado de ánimo.
Y, por último, el comportamiento hace referencia a la conducta, es decir, la respuesta ante determinadas situaciones.
Veámoslo de otra forma, un poco más sencilla y práctica.
La enfermedad mental es solo eso, una enfermedad como la enfermedad física.
Por ejemplo, todos estamos expuestos a enfermarnos de gripe o cáncer, lo mismo pasa con la enfermedad mental, todos estamos expuestos a desarrollar una depresión o un trastorno de ansiedad.
La diferencia radica en que, para diagnosticar una gripa, se pone atención en síntomas físicos como estornudos o flujo nasal y para diagnosticar la enfermedad mental se observan pensamientos o conductas.
Por ejemplo, veamos algunos síntomas de enfermedad mental.
Falta de energía.
Tristeza.
Sentimientos de culpa.
Pensamientos negativos.
La enfermedad mental es muy común, afecta a un alto porcentaje de personas a nivel mundial.
Los trastornos mentales que no son atendidos pueden causar:
Discapacidad laboral.
Discapacidad social.
Discapacidad en otras actividades importantes.
Estrés significativo.
Veamos ¿Cómo se hace el diagnóstico de una enfermedad mental?
El diagnóstico de una enfermedad mental se realiza con base en normas internacionales y nacionales.
La legislación en nuestro país establece los siguientes requisitos:
Elaboración de un expediente clínico de conformidad con las normas vigentes.
Elaboración de diagnóstico clínico psicológico sustentado de conformidad con las normas internacionales vigentes.
Habitualmente para elaborar el diagnóstico psicológico clínico se utilizan diferentes instrumentos, por ejemplo:
Entrevistas.
Elaboración de cuestionarios.
Pruebas psicométricas.
El Reglamento de la Ley de Salud Mental de la Ciudad de México establece que,
el psicólogo y el psiquiatra como parte del equipo de salud mental son los responsables de emitir y en su caso confirmar el diagnóstico de trastorno mental.
También, establece que el profesional de la salud mental que realiza el diagnóstico clínico
debe contar con título y cédula profesional que avalen sus conocimientos.
Entonces una enfermedad mental no se desarrolla por una decisión personal.
Tampoco es motivo de vergüenza o rechazo social.
Para nada, tal como hemos visto la salud mental está determinada por factores sociales, psicológicos y biológicos.
Entonces ¿Qué debe hacer una persona si sospecha que tiene una enfermedad mental?
Lo primero que debe hacer es acudir con un profesional de la salud mental ya sea psicólogo clínico o psiquiatra.
Que se encargará de confirmar o descartar la presencia de una enfermedad mental.
Estos profesionales se encargarán también de proponer un tratamiento psicológico o farmacológico a la medida de cada persona.
Entonces ¿Qué debe hacer una persona con un diagnóstico positivo de enfermedad mental?
Independientemente de la enfermedad diagnosticada, ya se depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia o trastorno de ansiedad
La persona al igual que sucede con una enfermedad física debe recibir tratamiento y comprometerse a cumplirlo íntegramente.
Así es, si ha decidido ponerse en manos de un médico psiquiatra, debe comprometerse a cumplir con la toma de medicamentos tal como lo aconsejo el médico.
También acudir a las consultas programadas para monitorear el efecto del tratamiento.
Y lo aconsejable es acudir al mismo tiempo a psicoterapia para modificar, afrontar y concientizar las situaciones que han permitido el desarrollo de la enfermedad mental.
De hecho, los estudios científicos demuestran, que una persona que combina el tratamiento psiquiátrico con psicoterapia tiene grandes posibilidades de superarlo en corto tiempo.
Por otro lado, si la persona decide ponerse en manos de un psicólogo clínico, debe comprometerse a cumplir con el tratamiento establecido por el profesional.
Esto es acudir a las sesiones programadas de psicoterapia, realizar las actividades propuestas para hacer en casa y no abandonar el tratamiento hasta concluirlo.
Es correcto, muchas personas abandonan el tratamiento psicológico por que perciben mejoría, pero deben tener en cuenta que esta mejoría no es permanente si no concluyen el programa.
Entonces ¿La enfermedad mental se cura?
La ciencia y la experiencia han demostrado que personas con graves trastornos mentales y emocionales consiguen mejorar su calidad de vida y ser socialmente funcionales.
En algunos casos, será necesario trabajar más, en otros casos será menos el trabajo, al final lo importante es saber que existen grandes posibilidades de recuperación.
Hagamos un breve resumen de lo que hemos visto hasta aquí.
La salud mental es un factor fundamental para una vida satisfactoria.
Afecta la forma en la que nos relacionamos, tomamos decisiones, pensamos y actuamos.
Factores sociales, genéticos y psicológicos interactúan en el desarrollo de la salud mental.
La salud mental positiva se refleja en una vida satisfactoria que aporta bienestar a la persona.
También está relacionada con la salud física.
Pues bien, amigos hasta aquí dejaremos el tema, invitándolos como siempre a acompañarnos en nuestro siguiente episodio.
Recuerden amigos que los trastornos psicológicos deben atenderse de forma profesional.
Es importante buscar ayuda ya que de no hacerlo corremos el riesgo de que los síntomas incrementen.
No debemos olvidar que muchos trastornos pueden llegar a ser incapacitantes.
El podcast psicología clínica al día es una producción de Neuropcion Centro Psicológico.