¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Si quieres escuchar tu voz al final de un cuento, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez, un niño llamado Javier. Él tenía ocho años y vivía con sus papás en la Ciudad de México. Javier era muy cercano a su papá, pero casi no lo veía. Su papá siempre estaba trabajando. Cuando Javier se despertaba, su papá ya había ido a la oficina. Y a la hora de dormir, su papá seguía trabajando. Pero pronto iba a ser el cumpleaños de Javier, y él tenía un plan. He had a plan. Sus papás no podrían decirle que no, pues solo iba a pedir una cosa para su cumpleaños. Una semana antes, su mamá le preguntó qué tipo de regalo quería. Javier sabía que este era el momento indicado para su plan, y contestó, “Quiero pasar tiempo con mi papá.” Su mamá lo vió con un gesto de sinceridad y le dijo, “Javi, tu papá y yo veremos qué podemos hacer. ¿Ok?” Una semana después, ya en su cumpleaños, Javier sopló las velas de su pastel *whoo*. Su papá le dió un sobre rojo. Al abrirlo, Javier encontró un dibujo de dos luchadores con máscaras coloridas. Debajo del dibujo estaba escrito, “Javier, este año para tu cumpleaños, vamos a tener una noche de papá e hijo yendo a la lucha libre. Te amamos. Papá y mamá.” Javier no lo podía creer; ver las luchas era uno de sus más grandes sueños. Una sonrisa enorme apareció en su cara. No pudo contener su alegría, y exclamó “¡qué regalo tan padre! ¿Cuándo nos vamos?” Su papá le contestó “¡hoy! ¡Hay que alistarnos para ir a la arena México!” Javier corrió a su habitación para cambiarse. Siempre había visto videos de la lucha libre, hombres fuertes llevando máscaras y peleando dentro de un cuadrilátero. Pero jamás lo había visto en persona. He had never seen it in person. Ya en camino a la arena, el papá de Javier le preguntó “Oye hijo, en la lucha ¿vas por los técnicos o por los rudos?” Javier inclinó su cabeza, confundido, y contestó “¿pero quienes son esos papá?” Su papá le explicó que en la lucha libre hay dos tipos de luchadores. Los técnicos son los buenos; ellos siguen las reglas y saben luchar muy bien. Los rudos son los malos; son groseros y rompen las reglas para ganar. “Ooo” contestó Javier, “entonces, de seguro voy por los técnicos. Los buenos.” Su papá le guiñó el ojo, “yo también,” asintió. Al entrar a la arena, Javier sintió todo el espectáculo: la música, las luces brillantes, y los gritos de los otros fanáticos. Tomó su asiento al lado de su papá. Javier pidió un churro, y su papá una michelada. En ese momento bajaron las luces, y el presentador comenzó a hablar “hoy, tenemos el placer de ver una lucha entre dos leyendas del deporte…” Primero entró el rudo al cuadrilátero. Se llamaba El Salvaje. Tenía tatuajes en sus brazos, llevaba botas negras y una máscara con cuernos. Después, entró el técnico. Se llamaba Rey Mysterio. Llevaba botas blancas, y una máscara de color oro. Levantó sus brazos para mostrar sus músculos. El papá de Javier gritó “vamos Rey Mysterio.” Javier sonrió a su papá, y él también comenzó a echar porras. Todos estaban gritando, incluso una niña más pequeña que Javier que gritó “¡dale con todo Rey!” De repente, Rey Mysterio subió al cuadrilátero, brincó al aire, y aterrizó sobre El Salvaje, aplastándolo. Mantuvo al Salvaje en su espalda mientras el árbitro contaba “uno, dos, tres.” Al llegar a tres, toda la arena estalló en aplausos y gritos. ¡Rey Mysterio había ganado la lucha! Javier y su papá gritaron de emoción y chocaron las cinco. Vieron las siguientes luchas hasta que terminó todo el espectáculo. Cuando llegaron a casa, su mamá los estaba esperando. Javier y su papá no pudieron dejar de hablar sobre la lucha que vieron entre Rey Mysterio y El Salvaje. Su mamá sonrió al verlos tan felices. “De tal palo, tal astilla” dijo. Like father like son. Desde ese día en adelante, el papá de Javier intentaba regresar a tiempo para al menos decirle buenas noches a su hijo. Y a veces llegaba con suficiente tiempo para jugar a las luchas en el sofá. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿Sabías que la lucha libre es uno de los deportes más populares de México? Algunos de los luchadores más famosos son El Santo, Mil Máscaras y Dr. Wagner. Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Y no olvides seguirnos y activar la campanita para no perderte los nuevos cuentos de Mágicos Mundos. ¡Hasta el próximo pequeños!