¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Si quieres escuchar tu voz al final de un cuento, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez, dos pueblos ubicados en las orillas del río Paraná, en América del Sur. Estos dos pueblos se llevaban muy bien. Las personas nadaban juntos en el río, intercambiaban mercancías y se hacían amigos. El cacique de uno de los pueblos se llamaba Pirayú. El cacique del otro se llamaba Mandió. Un día, Mandió tuvo una idea. “Oye Pirayú”, dijo Manidó, “debemos unir nuestros pueblos para que sean uno.” Pirayú encogió sus hombros. No estaba seguro. Él disfrutaba de la paz entre los dos pueblos, y combinarlos podría ser complicado. It could be complicated. Después de pensarlo un rato, Pirayú contestó “No gracias. Prefiero mantenernos separados.” Y así quedó el asunto. Hasta que un día Mandió visitó a Pirayú de nuevo. “Tengo otra idea” dijo Mandió. “Yo me casaré con tu hermosa hija Carandaí. Así podemos unir los pueblos por matrimonio. Eso sería fácil.” Pirayú negó con su cabeza. “No. Eso jamás pasará,” dijo. “Mi hija Carandaí está enamorada del sol. No podría casarse contigo.” Al escuchar esto, Mandió se enfureció. Se sintió rechazado por Pirayú y su hija, Carandaí. ¿Cómo que enamorada del sol? se preguntó a sí mismo. Pero así era. Carandaí estaba completamente enamorada del sol. Cada día despertaba muy temprano para saludarlo en el horizonte. Al medio día se acostaba en el pasto, disfrutando de sus rayos calientes. Y al atardecer, lo despidió con su mano, dejando caer su cabeza mientras se metía a su casa por la noche. Estaba claro que ella no iba a casarse con nadie más que el sol. Durante las siguientes semanas, los dos pueblos no se juntaron a convivir. Mandió y su pueblo se quedaron en sus casas. Mandió estaba planeando su venganza. He was planning his revenge. Un día, Mandió anunció a su pueblo, “Si Carandaí no quiere casarse conmigo, tengo que obligarla. Vamos a atacar su pueblo.” Entonces, Mandió y su gente se marcharon hacía el pueblo de Pirayú y Carandaí, y comenzaron a atacar. La gente del pueblo de Pirayú estaba muy confundida. No sabían por qué sus amigos los estaban atacando. Mandió prendió fuego a todas las casas que encontró, llenando el aire de humo negro. Entre la destrucción Mandió encontró a Carandaí, llorando en la orilla del río. Ella gritó “¿Por qué harías esto? ¡Nuestros pueblos eran amigos!” En vez de contestar la pregunta, Mandió tiró un nido sobre ella, atrapándola. “¡Ajá!” gritó Mandió. “Te tengo. Ahora no puedes rechazarme. Vamos a casarnos” Carandaí estaba desesperada. Ella miró hacía el cielo, levantó sus brazos y gritó, “Sol, amor, ayúdame. No dejes que me obliguen a casarme. Estoy enamorada solo de tí.” En ese momento, hubo una pausa en el ataque. El humo negro se quitó del cielo y el sol mostró su cara. Un rayo enorme salió del sol, como si fuera un relámpago. El rayo apuntó directamente a Carandaí. Mandió tapó sus ojos de la luz brillante, y gritó “¿Qué es eso? ¿Qué está pasando?” Tan rápido como había aparecido, el rayo desapareció. Pero Carandaí no estaba. En su lugar había un girasol amarillo y resplandeciente. Mandió, se quedó boquiabierto, viendo el girasol, sin palabras. Acababa de ver a una mujer convertirse en una flor. He just saw a woman turn into a flower. Pero el mensaje del sol fue claro. No iba a abandonar a Carandaí. Para protegerla, la convirtió en un girasol. Así, ella podría seguir su luz durante el día, y dejar caer sus pétalos durante la noche. Siempre tendrían una conexión entre ellos. De ese día en adelante, cada vez que Mandió y su pueblo vieron un girasol, pensaron en Carandaí, la mujer hermosa que se enamoró del sol. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿Sabías que la leyenda del girasol viene de la cultura Guaraní? Los guaraníes son indígenas que viven entre los países de Argentina, Brazil, Bolivia y Paraguay. Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Y no olvides seguirnos y activar la campanita para no perderte los nuevos cuentos de Mágicos Mundos. ¡Hasta el próximo pequeños!