¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Si quieres escuchar tu voz al final de un cuento, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez una niña de cinco años llamada Nora. Su piel era blanca, su cabello castaño, y sus ojos de color café poco tostado. Ese día, Nora estaba en la Ciudad de México con su papá. No vivía allí. De hecho, vivía muy lejos. Al otro lado de la frontera. Pero cada año, cuando venía a visitar, a Nora le gustaba más y más su país ancestral. Mientras ella y su papá caminaban por el Paseo de la Reforma, Nora notó algo que no había visto antes. “Oye papi” dijo, “¿qué es eso?” Su papá levantó su cabeza y vio una estatua enorme, arriba de una fuente. La estatua era una mujer, desnuda, cargando un arco. Estaba jalando el hilo del arco hacía atrás, cómo si fuera a tirar una flecha. El papá de Nora le contestó “Esa es La Diana Cazadora.” That is Diana the Huntress. Nora quedó embelesada por la estatua. Diana parecía una de las mujeres más fuertes del mundo. Pero en ese momento empezó un misterio. “Mmm papi ¿Dónde está su flecha?” preguntó Nora. Nora tenía razón. Aunque Diana tenía el arco listo para tirar una flecha, no había ninguna flecha. Su papá tampoco sabía dónde estaba. Eso sí era un misterio. Nora se quedó pensando en La Diana Cazadora por el resto del día. ¿Por qué no tendría una flecha? y ¿Quién era Diana en la vida real? Cada día, caminando de regreso a su hotel, Nora pedía pasar por la fuente de Diana. La veía con fascinación y curiosidad. Sus preguntas sobre ella rondaban en su cabeza. Her questions swirled in her head. Ya estaba acabando el viaje a la Ciudad de México, y Nora y su papá iban a otra parte del país para visitar a su familia. Su papá vió que Nora estaba un poco decepcionada por no resolver el misterio de la flecha. Entonces, le sugirió, “en unos días, hay que preguntar a tu tío. Él sabe mucho sobre este tipo de cosas.” Nora sonrió, y exclamó “ok!” Al llegar con su familia, Nora fue directamente con su tío. “Tío!” dijo “¿me puedes contar de La Diana Cazadora por favor?” Su tío sonrió, “claro” dijo, “supongo que quieres saber quien era, ¿verdad?” Nora asintió con la cabeza, y agregó “también quiero saber dónde está su flecha.” Su tío le explicó que Diana es un ícono mexicano. Está basada en una diosa griega, y fue construida para embellecer la ciudad. Pero, muchos se ofendieron por su desnudez, y por eso tenían que ponerle una falda. Unos años después, dieron permiso de quitarle la falda, y por eso hoy en día está desnuda de nuevo. “Oo” dijo Nora, con sus ojos muy abiertos. “Sí tuvo muchos cambios. ¿Pero la flecha?” Su tío contestó “Diana fue esculpida sin flecha, pero, si das una vuelta por la glorieta, tal vez vas a encontrar algo.” Le guiñó el ojo y continuó “y no olvides que tan alta es.” Nora no podía contener su emoción. Quería regresar a la Ciudad de México ese mismo día a buscar! Por suerte, unas semanas después, tuvo la oportunidad. Ella y su papá regresaron a la Ciudad de México para tomar su vuelo de regreso a casa. Nora no perdió ni un momento en buscarla. El día que llegaron, dejaron sus maletas en el hotel, y fueron en búsqueda. Cuando llegaron a la fuente, Nora se fijó en la cara de Diana y su arco. Nora stared at Diana’s face and bow. “Mira papá, Diana está apuntada hacía allá” dijo Nora, apuntando con su dedo. Los dos caminaron hacía donde Nora había apuntado. Se pararon y la vieron. “No entiendo” dijo Nora “estamos justo en frente de ella. Su flecha debe estar aquí.” Estaban a punto de dar otra vuelta por la glorieta cuando Nora recordó el consejo de su tío “no olvides que tan alta es.” Lentamente Nora levantó su vista. ¡Y allí estaba, una flecha enorme de metal, pegada en la pared arriba de ella! Nora brincó en el aire, agarró la mano de su papá y apuntó hacía arriba. Él le dió un puño y dijo “Excelente trabajo hija. Misterio resuelto!” Cuando regresó a su casa, Nora le contó a todos sus amigos sobre La Diana Cazadora, la estatua que seguramente va a continuar inspirando generaciones de niños y niñas. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿Sabías que la estatua de Diana y su flecha están en la Ciudad de México? También hay otras estatuas de Diana en ciudades como Acapulco, Tijuana, y la original en Ixmilqilpan, Hidalgo. Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz. ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Y no olvides seguirnos y activar la campanita para no perderte los nuevos cuentos de Mágicos Mundos. ¡Hasta el próximo pequeños!