¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Si quieres escuchar tu voz al final de un cuento, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez, un lago enorme de color azul brillante. Estaba ubicado muy alto en las montañas de sudamérica; tan alto que reflejaba todo el cielo azul en su superficie. En ese lago vivía un grupo de personas interesantes. Ellos no vivían en la tierra, sino en unas islas flotantes. Pero, ¿quién era ese grupo de personas?, y ¿cómo vivían en islas flotantes? Las personas se llamaban Los Uros, y de hecho, ¡hasta hoy en día viven en el lago, que se llama Titicaca! El Lago Titicaca está entre Perú y Bolivia. Dice la leyenda que originalmente Los Uros no eran del Lago Titicaca. Sino llegaron después de vivir un tiempo en la amazonía. Por eso tienen piel más oscura que las otras tribus de la región. Cuando Los Uros llegaron al lago, otras tribus los atacaron. Las otras tribus no querían compartir la tierra valiosa cerca del lago. The other tribes did not want to share the valuable land near the lake. Así que, para defenderse, Los Uros tomaron una decisión importante. Un Uro anciano, llamado Waldo, dijo, “Jamás vamos a vivir cerca del lago. Vamos a vivir sobre el lago.” Los Uros se vieron el uno al otro, confundidos. “¿Cómo vivir sobre el lago?” Dijo un niño llamado Raul. “Nos vamos a ahogar.” We’re going to drown! Pero no tenían otra opción - estaban en peligro por las otras tribus. Tenían que aprender cómo vivir sobre el agua. Entonces, alguien tuvo una idea. “¿Qué tal si hacemos una pila muy grande de Totora?” La Totora era una planta de tallos verdes altos, que florece en el Lago Titicaca. Los otros Uros asintieron con la cabeza, sabían que la Totora flotaba. Entonces todos comenzaron a recolectar Totora, con prisa. Cuando tenían una pila muy grande, la empujaron al agua a ver qué pasaba. “¡La pila está flotando!” gritó Raul con emoción. Él corrió hacía la pila flotante y brincó sobre ella. “Y mira, ¡me puede sostener!” Todos los Uros celebraron. Se dieron cuenta de que, con suficiente Totora, podían crear sus propias islas. They could create their own islands. Entonces, siguieron recolectando más y más Totora hasta crear varias islas flotantes. Las islas eran de color oro, el color de la Totora seca. Se veían impresionantes. Pero en ese momento, Raul tuvo otra pregunta: “¿cómo vamos a construir casas sobre las islas?” Los miembros de la tribu contemplaron la pregunta sin contestar. Pasaron un largo rato pensando. De repente, Waldo, el anciano, se paró, agarró un puño de Totora y comenzó a atarlas. Estaba fabricando una pared. He was building a wall. Raul sonrió y exclamó, “¡Claro! Podemos hacer nuestras casas de la Totora!” De pronto, los Uros no solo tenían sus propias islas, sino que tenían casas sobre ellas. Con sus casas se sentían cómodos y seguros. Podían pescar con facilidad, y tenían suficiente agua porque vivían sobre ella. Un día, llegaron las otras tribus a la orilla del Lago Titicaca. Querían aterrorizar a los Uros como habían hecho antes. Pero no encontraron a nadie. “¿Mmm dónde están los Uros?” preguntó uno de ellos. De lejos, escucharon “¡Hola! ¿acaso nos están buscando?” Cuando las otras tribus se fijaban en el lago, no podían creer lo que veían con sus propios ojos. Sobresalía el color oro de las islas flotando en el lago azul. Las islas de Los Uros habían aparecido de la nada. Las otras tribus no lograban alcanzarlos. The other tribes couldn’t reach them. Desde las islas, Los Uros celebraron, tocando música y bailando. Habían creado su propio mundo sobre el lago y ya eran dueños de sus propios destinos. Desde entonces, se llamaron a sí mismos Hombres del Agua. Los Uros siguen viviendo sobre el Lago Titicaca hasta la fecha. Para mantener las islas a flote, solo tienen que agregar más capas de Totora. Es una sociedad única, y con mucha historia. Por eso, las islas de Los Uros se han convertido en un destino turístico. Cada año personas de todo el mundo llegan a Puno, Perú, para navegar en lancha hasta las islas. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿A ti te gustaría visitar las islas flotantes en el Lago Titicaca? Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz. ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Y no olvides seguirnos y activar la campanita para no perderte los nuevos cuentos de Mágicos Mundos. ¡Hasta el próximo pequeños!