¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez, un hombre que gritó unas palabras prohibidas. Las gritó en voz alta, en frente de muchas personas. Las palabras que gritó despertaron una idea en la mente de todo un país. Despertaron la idea de una revolución. Pero, ¿Quien dijo esas palabras prohibidas? ¿Y qué pasó después? El hombre se llamaba Miguel Hidalgo y Costilla. Era un padre católico que vivía en El Bajío, una región en México central. Miguel era un hombre mayor, y tenía arrugas en la cara, y poco cabello blanco que rodeaba su cabeza. En ese tiempo, Miguel y sus compañeros estaban muy enojados. México había sido gobernado por España desde hace cientos de años. Algo en particular le molestó mucho a Miguel. Como él había nacido en México, no fue tratado igual que una persona nacida en España. Los españoles recibieron más poder y más dinero ¡solo por haber nacido en España! Miguel decía “¡No es justo! Ya me cansé de seguir las leyes de este mal gobierno. ¡Ojalá pudiéramos cambiar esto!” I wish we could change this Pero era una situación difícil de cambiar. Los españoles controlaban la policía, y solo hablar mal del gobierno era muy peligroso. La policía te podría meter en la cárcel, o hacer algo peor… Miguel sintió que no tenía el poder de cambiar el gobierno. Al menos así se sintió al principio. Hasta que un día, decidió hacer algo atrevido. Ese día era caluroso en el pueblo de Dolores. Miguel quitó el sudor de su frente mientras entró la iglesia en la plaza principal. Dentro de la iglesia, comenzó a jalar la cuerda de la campana, para llamar la atención de todo el pueblo. Cientos de personas llegaron a ver qué quería decir Miguel. Fue en ese momento, que gritó las palabras famosas, y prohibidas “¡Viva América! ¡Viva la religión, y muera el mal gobierno!” Las personas que lo escucharon estaban sorprendidas. “¿Qué dijo? ¿está loco? ¿Is he crazy?” susurraron entre ellos. Pero entonces, alguien más comenzó a gritar. Después más, y más gritaron “viva América” “Que muera el mal gobierno!” Las voces del pueblo de Dolores crecieron y crecieron. Estaban de acuerdo con Miguel Cuando los gobernantes españoles escucharon del grito de Miguel, estaban enfurecidos. Mandaron al ejército para capturarlo. Pero Miguel Hidalgo y sus seguidores no estaban contentos con solo gritar. Querían quitar a los españoles de todo el país. Así que comenzaron a marchar. They began to march. Marcharon primero a Atotonilco. Allí, en Atotonilco, Miguel hizo otra cosa importante. Tomó un cuadro de la Virgen de Guadalupe, lo colocó en una lanza, y lo levantó sobre su cabeza. Ese cuadro de la Virgen se convirtió en la bandera de la revolución. Con el cuadro levantado, Miguel marchó a Celaya, a Zacatecas, y muchas ciudades más hasta casi llegar a la capital. Pero el gobierno español todavía era muy poderoso, y quería venganza. Quería enseñar una lección a Miguel Hidalgo por su grito, y su intento de cambiar el gobierno. Él fue perseguido hasta ser capturado. Los españoles condenaron a Miguel a la muerte. Pero allí no termina la historia. La revolución que Miguel empezó, continuó. Y diez años después de su muerte, México ganó su independencia de España. Miguel Hidalgo hizo algo que nadie pensaba posible: desafió el imperio de España, y comenzó la revolución mexicana. Miguel aprendió una lección muy importante, si persigues tus ideales sin importar las piedras que estén en tu camino, puedes cambiar hasta la historia de un país. Hoy en día, Miguel Hidalgo y Costilla es considerado El Padre de La Patria Mexicana. Cada año, en la noche del 15 de septiembre, México celebra el grito de Miguel. Para celebrar, el presidente de la república toca la mismísima campana que Miguel tocó en Dolores, y hace su propio grito. El grito de hoy siempre termina con: tres ¡Viva México! La historia de Miguel Hidalgo y su famoso Grito de Dolores jamás serán olvidados. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿Sabías que esta historia existió en la vida real? Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz. ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, ve a magicosmundos.com y haz click para grabar. Y no olvides seguirnos y activar la campanita para no perderte los nuevos cuentos de Mágicos Mundos. ¡Hasta el próximo pequeños!