¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Escucha todos los cuentos de Mágicos Mundos en Spotify, Apple Podcasts, YouTube o donde sea que escuches tus podcasts. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez, una niña que le gustaba dibujar. Aunque dibujaba muy bien, ella no quería ser artista. Quería ser doctora. Pero después de sufrir una herida muy grave, se convertiría en una de las artistas más famosas de la historia. Pero, ¿quién era esa niña? Y ¿qué le pasó? Se llamaba Frida Kahlo. Frida nació en la Ciudad de México, y creció en una casa color azul marino. Vivía rodeada de arte. Su papá era fotógrafo, y Frida siempre admiraba como su papá y sus amigos hacían diversos tipos de arte. Cuando su papá le preguntaba, “Frida, ¿qué quieres ser cuando seas adulta?” Siempre contestaba “yo voy a ser doctora. I’m going to be a doctor.” Desde pequeña, Frida era independiente. No aceptaba ciertas normas sociales. Por ejemplo, tenía un rasgo facial particular: una uniceja, que se extendía de un lado de su cara al otro. Muchas veces, cuando una mujer tiene una uniceja, la depila. Pero Frida no quería hacer eso - ella quería amar su cuerpo tal como era. Era una niña inteligente, capaz, y sobre todo, libre. El mundo era suyo. Hasta que un día, un accidente le quitó su libertad. Cuando Frida estaba viajando en un autobús, un tranvía lo chocó. Frida estaba gravemente herida. Una varilla de metal había perforado su cuerpo, y rompió muchos huesos. Para recuperarse tenía que quedarse en cama por meses. Se sentía sola, triste, y muy aburrida. “¿Por qué eso me tocó a mi?” pensaba. “¿Cómo voy a ser doctora si no puedo salir de mi cama?” La mamá de Frida, viéndola tan triste, la quería animar. Le compró un caballete especial para que pudiera pintar mientras se acostaba en su cama. Cómo Frida no podía salir a pintar el mundo, se colocó un espejo a su lado y pintó lo que veía: su propio cuerpo. She painted her own body. Con cada pintura, mejoraba. Expresaba sus pensamientos y emociones en sus pinturas. Cuando por fin pudo caminar de nuevo, comenzó a retomar su vida. Fue a una fiesta, y allí conoció a un hombre alto, viejo, y muy gordo. Era el pintor famoso Diego Rivera. Frida quería mostrar sus pinturas a Diego para saber qué opinaba de ellas. “Diego,” decía Frida, “que piensas?” Cuando las vió, Diego se quedó sorprendido “¡no manches, eres una artista de verdad! ¡Qué obras tan auténticas!” Poco después, Frida y Diego se enamoraron. Pero a la mamá de Frida no le agradaba Diego. Decía que Diego era grande como un elefante, mientras que Frida era pequeña y frágil como una paloma. Imagínate, un elefante casándose con una paloma. Pero como siempre, Frida tomó su propia decisión. Se casó con Diego. Como artistas, la pareja era imparable. Frida comenzó a recibir más y más atención por sus pinturas. Con Diego, viajó a muchas ciudades de los Estados Unidos. Pero no le gustaba mucho. Frida prefería la cultura de México. Extrañaba su país. She missed her country. Cuando por fin volvió a México, ella y Diego se separaron. Aunque se amaban mucho, eran personas muy diferentes. Los dos querían ser independientes. “Te amo Diego, pero no puedo estar contigo,” decía Frida. Desde entonces, Frida regresó a vivir en la casa azul, donde había crecido. Allí cuidaba muchas mascotas como changuitos, loros y xoloitzcuintles. Un xoloitzcuintle es un perrito mexicano que es peludo. Frida nunca paraba de pintar. En algunas de sus pinturas ella aparece con sus mascotas, como sus changuitos, en sus hombros. Sobre todo, Frida pintaba pinturas con mucha influencia de México, el país que tanto amaba. Pero la salud de Frida estaba empeorando. Aún tenía mucho dolor por el accidente que sufrió hace muchos años en el autobús. Hasta el final de su vida, Frida vivió una vida apasionada y vibrante. Hoy en día su arte y memoria son celebrados por todo el mundo. La casa azul sigue allí en la Ciudad de México, y recibe cientos de miles de visitantes cada año. ¿Qué piensas? ¿Sabías que esta historia existió en la vida real? ¿Y a ti, qué te apasiona? Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz. ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, envíanos tus saludos y decirnos de qué parte nos escuchas, al correo electrónico equipo@magicosmundos.com. Y no olvides! Todos los cuentos de Mágicos Mundos están disponibles en Spotify, Apple Podcasts, YouTube o donde sea que escuches tus podcasts.