¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Recuerda que queremos escucharte. No olvides de enviar tus saludos y decirnos de qué parte nos escuchas. Envíanos una grabación de tu voz al correo electrónico equipo@magicosmundos.com. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Había una vez un guerrero fuerte y valiente. Llevaba un tocado de plumas en su cabeza, adornos brillantes en su cuerpo, y pintura de guerra en su cara. Se llamaba Popocatépetl. Un día, Popocatépetl estaba entrenando con sus compañeros cuando apareció el cacique y su familia real para hacer un anuncio. El anuncio fue sorprendente. “Estamos en guerra", declaró el cacique. “Necesitamos la ayuda de los más fuertes y más valientes para defender nuestro pueblo.” Como lo había hecho antes, Popocatépetl fue el primero en levantar la mano para ayudar. “Cuente conmigo,” aseguró. Fue en ese momento que Popocatépetl vio a la princesa, la hija del cacique. Era la mujer más bella del mundo. Con cabello oscuro, piel morena, y adornos de plumas en su cuerpo. Popocatépetl se quedó atónito. No tenía palabras para describir su belleza. He didn’t have words to describe her beauty. Un rato después, se acercó a la princesa, y le dijo. “Disculpa señorita. Eres la mujer más bella que he visto en mi vida. ¿Cómo te llamas?” La princesa se sonrojó al escuchar el cumplido, y contestó “me llamo Iztaccíhuatl” Comenzaron a pasar más y más tiempo juntos, mientras Popocatépetl se estaba preparando para la guerra. Fueron a caminar, fueron a nadar, y a veces se pintaron la cara uno al otro. En una de sus caminatas, Popocatépetl paró, tomó la mano de la princesa, y declaró su amor por ella. “Princesa Iztaccíhuatl, te amo con todo mi corazón. ¿Te casarías conmigo?” Will you marry me? La princesa estaba muy feliz. “Claro que sí” exclamó. “Pero tienes que pedir el permiso de mi papá.” Al día siguiente, Popocatépetl visitó al cacique. Le contó, “Señor cacique, me he enamorado de su hija. ¿Me daría permiso de casarme con ella?.” El cacique lo pensó un largo rato. Popocatépetl sí era uno de sus mejores soldados, y confiaba en él. Al fin, el cacique aceptó, “sí, te doy permiso, pero con una condición: primero tienes que regresar de la guerra sano y salvo. Popocatépetl sonrío y respondió “Gracias mi cacique, sería un honor” Poco después, comenzó la guerra. Cuando tuvo que despedir a Iztaccíhuatl, Popocatépetl lloró. “Regresaré por ti mi amor”, prometió. Luchó valientemente. Ganó batalla tras batalla por su pueblo. E Iztaccíhuatl lo esperó. Pensaba en él cada día, con esperanza. Pero ni Popocatépetl ni Iztaccíhuatl sabían que en ese momento un malvado iba a arruinar sus planes. Mientras Popocatépetl seguía en la guerra, uno de sus compañeros se había enamorado de Iztaccíhuatl. Este compañero estaba envidioso. Entonces, decidió mentir, y engañar a la princesa Iztaccíhuatl. Le contó a Iztaccíhuatl que Popocatépetl había muerto en la guerra. Que ya no iba a regresar por ella. Que no iban a casarse. La mentira surtió efecto. Iztaccíhuatl lloró día y noche. Estaba tan triste que no podía ni hablar. Y, de pronto, murió de tristeza. Cuando la guerra terminó, Popocatépetl regresó a su pueblo. Estaba emocionadísimo de ver a Iztaccíhuatl y casarse con ella, por fin. Pero cuando llegó, le contaron las malas noticias, que Iztaccíhuatl había muerto. No lo pudo creer. Abrazó fuertemente su cuerpo. Decidió honrarla con una tumba. “Vamos a construir una montaña enorme, y voy a recostar su cuerpo en la cima,” anunció. “Así nunca la olvidaremos.” That way we will never forget her Al recostarla en la cima de la montaña, le dió un último beso, y se arrodilló a su lado. En ese momento Popocatépetl e Iztaccíhuatl se convirtieron en volcanes, ligando su amor uno al lado del otro. Hoy en día, Popocatépetl e Iztaccíhuatl siguen allí, en las afueras de la Ciudad de México. Cada vez que Popocatépetl piensa en su amor, sale humo y ceniza de su volcán. El guerrero y la princesa jamás serán olvidados. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿Tú puedes decir Popocatépetl o Iztaccíhuatl? Ahora, vamos a abrir nuestro buzón de voz. ¡Guau! ¡Me encanta escuchar tus saludos! Si quieres escuchar tu voz, envíanos tus saludos y decirnos de qué parte nos escuchas, al correo electrónico equipo@magicosmundos.com.