¡Bienvenido a Mágicos Mundos, cuentos infantiles! En donde tu eres parte esencial de nuestras aventuras. Recuerda que queremos escucharte. No olvides de enviar tus saludos y decirnos de qué parte nos escuchas. Envíanos una grabación de tu voz al correo electrónico equipo@magicosmundos.com. Ahora sí, viajemos juntos a mágicos mundos. Carla era una niña de ocho años. Vivía en la Ciudad de México con su mamá y su papá. Ella pasaba los días del verano en el parque, jugando con sus amigos del vecindario. Saltaban a la cuerda, jugaban a las escondidas. Pero el juego favorito de Carla era Las Traes. Un día, todo cambió. Los papás de Carla le contaron que iban a mudarse de la Ciudad de México. Carla tenía muchas preguntas. ¿En dónde vamos a vivir? ¿Cuándo nos vamos? ¿Puedo despedirme de mis amigos? Preguntó Carla. Sintió que se le llenaban los ojos de lágrimas. El papá de Carla contestó, “Claro que sí puedes despedirte de tus amigos. Nos vamos en 2 días, y viviremos en la casa de tu tía, en Michoacán” “Pero, yo no quiero dejar a mis amigos,” dijo Carla, ahora sí llorando. “No es justo.” It’s not fair. “Yo entiendo,” dijo su papá. “Pero lo importante es que vamos a estar en familia.” Dos días después, llegaron a su casa nueva. Era una casa más grande que el departamento donde vivían en la Ciudad de México. Y estaba rodeada de árboles muy altos. Carla se sentía triste de dejar a sus amigos. Decidió sentarse entre los árboles un rato, sola. De repente, vio una hoja, volando en el viento. Cuando se acercó, Carla se dio cuenta de que era una mariposa. La mariposa aterrizó en el hombro de Carla. The butterfly landed on Carla’s shoulder. “Hola, soy Merlín,” dijo la mariposa “Oh hola” respondió Carla. “Yo no sabía que las mariposas podían hablar” “Pues yo no soy cualquier mariposa” contestó Merlín. “Soy una mariposa monarca. Mira.” Y Merlín batió sus alas anaranjadas, negras y blancas. “Tienes alas muy bonitas Merlín,” dijo Carla. Pero Carla bajó la cabeza y dijo, “hoy no estoy de buen humor. Mi familia acaba de mudarse aquí, y tuve que despedirme de todos mis amigos.” “O, o, o, sé exactamente cómo te estás sintiendo,” dijo Merlín. Carla vio a Merlín. Ella estaba intentando no llorar de nuevo. “Yo no creo que entiendas cómo me siento” dijo Carla. Merlín exclamó, “¡Estás viviendo un cambio! Tengo mucha experiencia con los cambios. Yo he cambiado tres veces en mi vida.” “¿Ah sí?”, preguntó Carla, con interés. “¿Cómo qué has cambiado tres veces?” Merlín sonrió, “No siempre he sido así de guapo” dijo, batiendo las alas de nuevo. “Yo empecé mi vida en un huevito chiquitito,” continuó. “Estaba muy cómodo y no tuve que preocuparme por la comida. Pero un día me di cuenta que había crecido mucho, y no tuve suficiente espacio en mi huevito. Así que rompí mi huevito y salí como una oruga.” “Espera espera” dijo Carla. “¿Una oruga? ¿Qué es una oruga?” “Una oruga es como un gusanito con patitas. Y de colores," contestó Merlín. “Ahora, dónde estuve?” Continuó Merlín. “Cuando salí del huevito no estaba nada feliz. De hecho, estuve confundido, y triste, y tuve miedo.” “Así me siento yo” dijo Carla, asintiendo con la cabeza. “Yo sé” dijo Merlín. “Pero tengo buenas noticias. Aunque salir de mi huevito fue un cambio difícil, rápidamente me di cuenta de que me gustaba caminar y comer hojas. Fue un mundo nuevo que explorar.” “Interesante”, dijo Carla. “Pero tu no eres una oruga, eres una mariposa. ¿Qué pasó?” What happened? “Sí, de hecho, tuve dos cambios más,” dijo Merlín “¿Lo puedes creer? Después de ser una oruga, formé una capullo y me convertí en una crisálida. Básicamente, colgué de una hoja por un tiempo, creciendo y creciendo, hasta que… hasta que…” Carla pensó un momento. “Hasta que te convertiste en mariposa!” exclamó. “Guau, sí has cambiado mucho.” “Sí!” dijo Merlín con una sonrisa grande. “Y sabes qué? Cada vez que he cambiado, he tenido un tiempo de confusión y tristeza. Pero después, me doy cuenta que cada cambio representa una oportunidad. ¡En mi caso, una oportunidad para estirar mis alas y volar!” Carla se paró, sonrió y dió una vuelta como bailarina. “Gracias por contarme tu historia, Merlín,” dijo Carla. Estaba sintiendo mucho mejor. “De nada” contestó Merlín. “Ahora, voy a hacer mi cuarto cambio.” “¿Cuarto cambio? ¿Cual es?” preguntó Carla. “Yo voy a mudarme también. ¡Como tú! Voy al norte para dejar mis propios huevitos. ¡Hasta luego!” se despidió Merlín. “Adiós Merlín, ¡que te vaya bien!” gritó Carla. Carla regresó a su casa nueva sintiendo feliz. Nunca olvidaría a su amigo Merlín, la mariposa monarca. Aprendió que esta mudanza, y cualquier otro cambio en su vida, podía ser una oportunidad importante para ella. ¿Qué piensas? ¿Te gustó el cuento de hoy? ¿Qué cambio has tenido en tu vida? Para cerrar vamos a abrir nuestro buzón de voz. No olvides de enviar tus saludos y decirnos de qué parte nos escuchas. Envíanos una grabación de tu voz al correo electrónico equipo@magicosmundos.com.