Eres la Perla de valor; eres la Rosa de Sarón; eres mi Salvador. Eres la Roca de poder, el Manantial para mi sed; contigo venceré. Cristo, mi Señor, digno eres tú. Cristo, mi Señor, digno eres tú. Cuando tropiezo, cerca estás; tu fuerte brazo es mi sostén; eres mi Salvador. Cuando regreses triunfador llévame salvo a tu mansión; contigo venceré. Cristo, mi Señor, digno eres tú. Cristo, mi Señor, digno eres tú.