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00:00:00.010 --> 00:00:08.349
En tiempos de reconstrucción, el pueblo de Dios no solo enfrentaba una tarea física, de mucha demanda física, como era reconstruir las murallas.

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sino que también enfrentaba todo tipo, o enfrentó todo tipo de oposición, de oposición a través de los enemigos.

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Levantando la muralla, primeramente se reconstruyó el templo a través de Sorobabel. Después Edras fue quien implicó ahí o estableció otra vez la lectura de la Biblia.

00:00:28.390 --> 00:00:35.850
Después lo dice, siga, lea todo el libro de Nehemías, se va a estar dando cuenta. Yo le animo a que lea Edras y Nehemías juntos y usted se va a dar cuenta de todo esto que hemos estado hablando.

00:00:35.850 --> 00:00:44.149
Pero el pueblo de Israel enfrentó oposición, enfrentó mucho, mucho en contra de los enemigos que querían destruir el ánimo.

00:00:44.149 --> 00:00:54.670
Querían destruir lo que se había plantado para reconstruir. Y hoy en día, como matrimonios, como familias, como iglesia.

00:00:54.670 --> 00:01:02.549
Siempre que queremos construir o reconstruir o hacer algo en nuestras familias, en nuestros matrimonios, siempre vamos a enfrentar oposición.

00:01:02.549 --> 00:01:06.969
Siempre. Como creyentes, desde que fuimos, aceptamos a Cristo en nuestro corazón.

00:01:06.969 --> 00:01:15.390
Desde que entregamos nuestra vida a Cristo, siempre hemos sido personas espirituales, siempre, toda la vida, desde que nacemos, ¿verdad?

00:01:15.390 --> 00:01:24.469
Pero cuando entregamos nuestra vida al Señor Jesús, la vida espiritual se activa, ¿sí? Y cuando eso se activa es de la única manera que como humanos podemos llegar al cielo.

00:01:24.469 --> 00:01:31.250
Entonces, siempre el enemigo va a querer oponerse espiritualmente para causarnos trabas y alejarnos de lo que debemos que aprender de cómo poder llegar a la presencia de Dios.

00:01:31.250 --> 00:01:38.010
Entonces, desde que nos convertimos vamos a sufrir oposición. No se diga... Cada vez que usted se arma de valor.

00:01:38.010 --> 00:01:43.909
cada vez que se arma de valor y hay cosas en el matrimonio que usted quiere cambiar, que quiere mejorar, siempre hay cosas que queremos mejorar.

00:01:43.909 --> 00:01:49.189
¿Por qué? Porque todos pensamos diferente. Aún después de 15 años de casados, de repente yo tengo que entender.

00:01:49.189 --> 00:01:53.760
Yo entendí hace mucho, hace tiempo que yo pienso diferente que mi esposa. Entonces, siempre alguien tiene que ceder.

00:01:53.760 --> 00:02:03.620
En otras palabras, alguien tiene que ceder y no por el afán de doblegarme hacia ella o estar por encima de ella, alguien tiene que ceder para mantener la paz en el hogar.

00:02:03.620 --> 00:02:08.300
Y eso es lo que el enemigo no quiere, que usted tenga paz en el hogar y siempre va a buscar.

00:02:08.300 --> 00:02:14.639
Cosas externas al matrimonio, cosas externas al amor, cosas externas a la relación para poner trabas y hacer conflictos matrimoniales.

00:02:14.639 --> 00:02:19.199
¿Sí me sigue? Siempre va a pasar eso. No se diga en la familia con los hijos.

00:02:19.199 --> 00:02:24.639
Cuando el Señor le da ese regalo de ser padre, los hijos son para toda la vida. No importa que se casen, que se vayan.

00:02:24.639 --> 00:02:30.259
siguen siendo sus hijos, siguen causando alegría o tristeza en su corazón. ¿Cuántos me siguen? ¿Verdad que sí?

00:02:30.259 --> 00:02:36.539
Aunque están lejos y ya son, como se dice, harina de otro costal, tienen su familia, tienen sus hijos.

00:02:36.539 --> 00:02:42.880
Aun así lo que ellos hagan con su vida, en su matrimonio, afecta la vida emocional de los papás, siempre, eso va a suceder.

00:02:42.880 --> 00:02:48.659
Ahora cuando hay conflictos, cuando vamos a decir que uno de los hijos no son creyentes, se han alejado de Dios. No, no, no me diga eso.

00:02:48.659 --> 00:02:54.720
El enemigo abraza esa situación para causar conflictos y ahí es donde entra, debe de entrar nuestra madurez.

00:02:54.720 --> 00:03:00.240
Como papás maduros, espirituales, llenos de amor, de bondad y paciencia.

00:03:00.240 --> 00:03:06.459
llenos del Espíritu Santo para... No permitir, aunque no sean creyentes, aunque estén separados.

00:03:06.459 --> 00:03:13.250
no permitir que haya trabas en las relaciones en la familia. ¿Sí me siguen? Por eso estamos aquí sentaditos.

00:03:13.250 --> 00:03:18.939
Ahora también, no se diga como iglesia. El enemigo lo que quiere como iglesia es dividirla. Es dividirla. Y de repente, tristemente...

00:03:18.939 --> 00:03:26.540
usa a personas dentro de la iglesia para dividir la iglesia. Yo le voy a enseñar algo en esta mañana, ahorita, que se lleve en su corazón para siempre.

00:03:26.540 --> 00:03:29.600
mientras seamos parte de esta iglesia. Yo tengo una visión de Dios para la iglesia.

00:03:29.600 --> 00:03:32.420
como tengo una enseñanza específica para la iglesia, yo sé a dónde quiero llevar la iglesia.

00:03:32.420 --> 00:03:36.939
Exactamente, es la visión que Dios pone en mi corazón. Cualquier cosa que se opongo o vaya en contra de lo que yo le enseño causa división.

00:03:36.939 --> 00:03:42.259
Causa división. ¿Por qué? Porque no se está recibiendo el consejo de parte de Dios.

00:03:42.259 --> 00:03:46.300
Las culturas y los tiempos van cambiando. Siempre. Entonces tenemos esta dirección de Dios de cómo llevar la iglesia.

00:03:46.300 --> 00:03:52.920
2000 1980 o el 91 en los 2000 es no ahorita en el 2025.

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la gente la humanidad se está perdiendo los jóvenes están perdiendo los niveles de estrés en los en los adolescentes es terrible.

00:03:58.829 --> 00:04:04.189
causados por la tecnología causados por todo lo que sucede allá afuera si entonces tenemos que buscar la manera de cómo abrazar esas generaciones.

00:04:04.189 --> 00:04:11.319
Ustedes los que están aquí de 30, 40 años, de 30, 50 años, usted ya es maduro. Si es maduro o no es maduro, pues ya depende de usted.

00:04:11.319 --> 00:04:18.680
Pero cristiano, si tiene más de 20 años en el Evangelio, usted ya es maduro. Mi preocupación son los niños, mi preocupación son los jóvenes, esa es mi preocupación.

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Usted entiende lo bueno y lo malo, usted ya depende si recibe el consejo o no. Yo se lo voy a dar cada semana.

00:04:24.579 --> 00:04:30.149
Lo que dice la Biblia, no mi pensamiento, pero ya depende de las personas que quieran abrazar la enseñanza.

00:04:30.149 --> 00:04:37.089
Pero cualquier cosa que vaya en contra de lo que yo le predico, de lo que yo le enseño, eso causa división. No lo haga.

00:04:37.089 --> 00:04:41.810
El enemigo va a usar eso para destruir la iglesia. Eso lo va a usar el enemigo para destruir la iglesia.

00:04:41.810 --> 00:04:46.439
Una iglesia como el matrimonio tiene que estar unido para no ser destruido, como la familia tiene que estar unida para no ser destruida.

00:04:46.439 --> 00:04:51.680
la iglesia también, hermano, amado hermano, la iglesia tiene que estar unida para no ser destruida.

00:04:51.680 --> 00:04:56.899
Tiene que estar unida. ¿Cuántos me siguen? Vayamos a Nehemías, por favor.

00:04:56.899 --> 00:05:07.300
Voy a leer todos los versículos del 15. Del 15 al 23. ¿Estamos ahí? Yo lo voy a leer aquí también.

00:05:07.300 --> 00:05:12.759
¿Están listos? Voy a estar leyendo la NBI. Dice la palabra del Señor así.

00:05:12.759 --> 00:05:22.759
Permíteme un segundito. Permíteme un segundito, por favor. Ok, muy bien.

00:05:22.759 --> 00:05:26.879
Díganme un fuerte amén si estamos ahí listos. Y si no, acá va a estar en la pantalla. Bueno, acá está.

00:05:26.879 --> 00:05:32.259
Dice así la palabra del Señor. Una vez que nuestros enemigos se dieron cuenta de que conocíamos sus intenciones y de que Dios había frustrado sus planes.

00:05:32.259 --> 00:05:39.460
todos, díganme conmigo, todos. Todos regresamos a la muralla, cada uno a su trabajo.

00:05:39.460 --> 00:05:46.700
Versículo 16, a partir de aquel día la mitad de mi gente, está hablando Nehemías, la mitad de mi gente trabajaba en la obra.

00:05:46.700 --> 00:05:54.299
mientras la otra mitad permanecía armada con lanzas, escudos, arcos y corazas. O sea que todos estaban haciendo algo.

00:05:54.299 --> 01:00:27.150
Una mitad estaba construyendo y la otra mitad estaba armada para contraatacar cualquier ataque de los enemigos. Sigue diciendo el texto, los jefes estaban pendientes de toda la gente de Judá. Los jefes, o sea que aparte de Nehemías hay líderes que están pendientes de toda la gente. Si me siguen, voy a leer. el 17 y el 18 en la Reina Valera, déjamelo aquí Santi esto y ellos tienen ahí la Reina Valera, miren lo que dice 17 y 18 en la Reina Valera, los que edificaban en el muro, pongan mucha atención a esto, los que acercaban y los que cargaban con una mano, Los que edificaban en el muro, los que acarreaban y los que cargaban con una mano, trabajaban en la obra y en la otra mano tenían ¿qué? Ya me volteo a ver acá. ¿Sí? Versículo 18. Porque los que edificaban, cada uno tenía una espada. A ver, aquí cambió un poquito el texto, no se pierda nada de lo que estoy leyendo. Acá Nehemías está diciendo que la mitad construía y la mitad se defendía. Mire cómo cambia un poco aquí. Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra y en la otra tenían la espada. Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida en sus lomos y así edificaban. Y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí. Regreso a la NBI, versículo 19, acá en la pantalla. Yo les había dicho a los nobles y gobernantes y al resto del pueblo, la tarea es grande y extensa. Y nosotros estamos muy esparcidos. En la muralla, distantes los unos de los otros. Por eso, al oír el toque de alarma, diga conmigo, cerramos filas. A ver otra vez, cerramos filas, cerramos filas. Y luego dice, con símbolos de exclamación, nuestro Dios peleará por nosotros. Nosotros, así que desde el amanecer, escuche bien esto, desde el amanecer hasta que aparecían las estrellas, o sea todo el santo día, mientras trabajábamos en la obra, la mitad de la gente montaba guardia, lanza en mano. En aquella ocasión también le dije a la gente, todos ustedes, incluso los ayudantes, quédense en Jerusalén para que en la noche sirvan de sentinelas y de día trabajen en la obra. Ni yo, Nemías hablando, ni yo, ni mis parientes y ayudantes, ni los de mi guardia nos desvestíamos para nada. Cada uno de nosotros se mantenía. listos para la defensa. Ahorita regreso a esta pequeña ilustración. Hoy he titulado el mensaje para terminar con esta serie La Cuchara, la Espada y la Trompeta. Ahorita vamos a entrar de lleno a esto. Entonces, para regresar al texto, número uno, Edificar requiere unidad intencional. Para edificar requiere unidad intencional. Regresemos al versículo 16. A partir de aquel día, la mitad de mi gente trabajaba en la obra, mientras la otra mitad permanecía armada con lanzas. Escudos, arcos y corazas. Los jefes estaban pendientes de toda la gente de Judá. Entonces, Nehemías entendía que no podía actuar individualmente. Cada uno tenía una función y responsabilidad. Nehemías es el dirigente. Siempre hay un dirigente. Siempre hay algo a cargo. Usted en su trabajo no se manda solo. Usted tiene un supervisor primeramente, un jefe de área, un jefe de línea, un jefe de grupo, un jefe de un turno, un jefe de otro turno. Y arriba de esos jefes o esos supervisores, usted tiene al CPO, al gerente general. Y hay muchos departamentos. Y siempre está alguien encargado de otra persona. Usted mismo está encargado de alguien más, a lo mejor, no lo sé. Entonces, siempre hay alguien encargado. Pero esa persona encargada no puede trabajar si no tiene su supervisor. Ese supervisor no puede trabajar si no tiene a los demás empleados. Igual Nehemías, Nehemías tenía una carga por Israel, una carga por Jerusalén, específicamente para reconstruir las murallas de la ciudad, pero él no trabajó solo. Él necesitó a gente. Entonces, cada persona tiene... Cada persona, inclusive los niños, los adolescentes, los jóvenes, cada persona en las familias tienen una responsabilidad que pueden contribuir para bien o para mal. Entonces, en la iglesia, amados hermanos, nosotros, Cori y yo, como pastores, no trabajamos solos. Necesitamos la ayuda de todos. Solamente para un servicio se planifica todo lo que se va a... Se planifica lo que vamos a presentar. Tenemos que prepararnos espiritualmente personal y luego prepararnos espiritualmente en grupo. Y luego aparte de todo eso tenemos que tener todo en orden. Usted va a entrar a esta iglesia, a nuestra casa y todo va a estar en orden, se lo garantizo. Todo está implacablemente en orden. Si no cuando visite otras iglesias. Pele el ojito así. A ver qué onda. A ver si está sucito. Hay polvito. Hay telarañas. Hay esto. Aquí hermanos se los digo. Está impecable todo. Impecable. Porque yo creo y hemos abrazado. Y eso no nace de mí. Nace desde nuestros pastores. Siempre impecable todo. Y nosotros queremos mantener la misma estructura. Porque creemos realmente de que Dios se merece lo mejor. ¿Cuántos dicen amén? Con poquitos o con muchos, se va a hacer todo lo mejor que podamos. Y todos como iglesia, por eso hay líderes, por eso hay supervisores, hay líderes, cada quien encargado de un grupo. Todos, si todos hacemos lo que nos corresponde, vamos a hacer una iglesia gloriosa para honra y gloria del Señor. ¿Cuántos dicen amén? ¿Le puede dar un fuerte aplauso a Dios si lo cree? Yo lo creo. Si pasamos al matrimonio, todos tienen una responsabilidad. Todos. Yo tengo una responsabilidad como papá, como padre, como esposo, como esposo. Una responsabilidad de estar guardián, de estar de guardia. Sobre mi esposa. De estar atento a lo que digo. A lo que hago. De estar atento a lo que sufre ella. A lo que siente. A sus carencias. A sus debilidades. Como también a sus virtudes. Yo como esposo estoy alerta. A lo que ella necesita. Porque es mi esposa. Así la cuido yo. Cosas que no se ven. Cosas que ella no ve. Yo hago por ella. Y cosas que se ven. Ella sabe y me lo agradece. Yo tengo esa responsabilidad como su esposo de cuidar por mi hogar y de cuidar por su corazón. Se lo dije la semana pasada. Yo cuido su corazón, cuido cómo hablo, cuido cómo reacciono, todas mis caras, cómo le hablo, cómo le digo. Y cuando cometo errores, soy el primero que voy. No se lo diría si no fuera cierto. Soy el primero que voy y le pido perdón. A ver, chaparrita, a ver aquí, ¿qué pasó? ¿Qué onda? Y luego Cori tiene su responsabilidad también. Ella ya depende de ceder o poner un bloque ahí o tener conversaciones. Y también ella, hay momentos donde va y me pide perdón, oye esto. O también yo veo cómo ella en estos últimos años ha buscado la manera de cómo comunicarse conmigo. De cómo decirme cosas, de cómo tal vez aconsejarme en algo que estoy haciendo mal y yo recibo ese consejo. Todo depende cómo nos comunicamos. Ya se los he explicado y se los he enseñado muchas veces. Depende cómo nos comunicamos. Con amor, con respeto, porque tenemos al Espíritu Santo. Entonces yo hago mi parte, ella su parte, nuestros hijos también. Cada niño, cada jovencito, cada adolescente puede contribuir. ¿A poco de repente no en una mañana, cualquier día que estén todos ahí, de repente uno de los chiquitos o de los jóvenes, no sé quién está en su casa, se levanta de malas y ya causa un momento difícil en todo el almuerzo? ¿O no? Ya causa un momento difícil si alguien llega enojado, uy, no se diga, y la llevan todos. ¿Por qué? Porque todos pensamos diferente, todos tenemos una personalidad, pero ahí es donde entra otra vez el dominio propio. Su hijo, su hija, no va a tener la misma madurez que usted tiene, el mismo dominio propio que deberíamos tener. Sus hijos no piensan igual que usted, no tienen todo el recorrido, a lo mejor ni siquiera han orado, se han levantado y no han orado, tienen tres días que no oran. Usted tal vez sí, bueno eso espero, usted no ha concentrado y su hijo no anda así. tiene su parte, cada quien puede aportar y ahí entra la enseñanza, oye pues mira te pido, oye tranquilo a ver qué pasó, siéntate porque andas con esa actitud, porque andas enojado, oye pues qué te hicimos, qué te hice, tranquilo a ver qué pasa y luego ya empiezan a sacar lo que traen, no tiene que ver nada con la iglesia, se lo aseguro, no tiene que ver nada con su hogar, se lo aseguro, va a ser con algo de afuera. Pero nosotros como papás, como somos creyentes, como amamos a Dios, como tenemos al Espíritu Santo, como ya oramos, ya leímos nuestra palabra. ¿Cuántos dicen amén? Entonces traemos el Espíritu Santo ahí, ahí pendiente. No vamos a reaccionar de la manera, con el mismo enojo, si no se va a hacer un despapallo toda la mañana, todo el día, toda la noche. No se diga en las reuniones familiares, ¿verdad? Entonces todos tenemos una responsabilidad. también como iglesia, todos tenemos una responsabilidad, todos tenemos una responsabilidad. Mire, quiero que repita conmigo, diga conmigo todos, yo no voy, otra vez, yo no voy a criticar a nadie. A ver, diga otro amigo, yo no voy a criticar a nadie, yo me voy. A preocupar por mí. A ver otra vez. Yo no voy a criticar a nadie. Yo me voy a preocupar por mí. ¿Le puede dar un fuerte aplauso a Dios por eso? Quiero que estas palabras retumben en nuestro corazón cada vez. Que queremos sentirnos más espirituales que alguien más. Porque uno somos, podemos ser expertos en una cosa, pero fallamos en 20 más. Yo le he enseñado que nos preocupemos por sí mismos. Preocúpese por sí mismos. ¿Sí? Preocupémonos por nosotros mismos. Y así vamos a crecer. Abandonemos, porque eso yo no le enseño. Yo no le enseño a poner su mirada en los demás, yo no le enseño eso. Si yo no le enseño eso, no lo haga. Aquí no se va a enseñar eso. Entonces, cada quien haga su parte, si cada quien se enfoca en yo, si Cori se enfoca en ella, Eri se enfoca en él, yo me enfoco en mí, la hermana Luz, mamá y el hermano Fidel, todos por allá, nos enfocamos en nosotros, en cambiar lo que nos estorba a nosotros, en cambiar lo que no hemos logrado vencer. seremos una iglesia poderosa en el Espíritu. ¿Cuántos dicen amén? Entonces no pongamos la mirada, obviamente a lo que voy con esto, que hay líderes encargados de poder hablar con la gente. Y es algo que yo enseño a nuestros líderes, a sus líderes, no diga sus líderes, no, son líderes. Si usted tiene un líder, es un líder también, aunque tenga usted 40 años en el Evangelio. Si usted tiene alguien al cargo, quien sea, quien sea, el Señor lo puso ahí. Y es su persona que le va a ayudar a usted. Tiene que respetar eso. Tiene que respetar los llamados de cada persona. Y lo que les enseño a nuestros líderes es hacerlo con amor. Hablar con amor, con reverencia, con respeto. No cerrar cualquier comentario, cualquier comentario negativo. córtelo, yo no le enseño a que contribuya al comentario negativo, oiga pues es que a mí no me gusta, córtelo, tranquilo hermano, pues déjelo, nosotros no confiamos en eso, no hacemos eso, ponga su mirada en el Señor, cualquier comentario negativo, es que aquel, es que aquella, es que tú, es que no me gustó, es que tú, córtelo, nadie contribuye a un comentario negativo, córtelo del raíz. Eso es no criticar a nadie. Córtelo de la raíz. Cualquier comentario negativo. Yo no le enseño comentarios negativos. No. Yo le enseño el amor, la gracia y la misericordia. Si alguien comenta, córtelo. Cualquier persona, córtelo. Yo no voy a meterme en esa conversación, hermano o hermana. Discúlpame. Córtelo. Cada quien haga su parte. No hay edificación sin unidad. No hay edificación sin unidad y liderazgo espiritual. Hoy más que nunca necesitamos hogares donde padres y madres estén presentes. Hoy más que nunca necesitamos donde líderes estén presentes. Hoy más que nunca necesitamos que las familias estén presentes para ser una iglesia. creciente, animada, necesitamos a cada familia presente, pero con una actitud bonita, de respeto, de amor, de armonía, de abrazo, de sonrisas, cada quien en su manera de ser, pero con respeto. Número dos, edificar y defender van de la mano. Edificar... y vencer van de la mano versículo 17 miren esto aquí me voy a detener un poquito más si tanto los que reconstruían la muralla como los que acercaban los materiales no No descuidaban la obra ni la defensa, lo voy a leer en la Reina Valera, los que edificaban el muro, los que acercaban, los que cargaban, con una mano trabajaban y en la otra, en la obra y en la otra tenían la espada. Este es uno de los versículos más poderosos de todo el capítulo, de todo el libro de Nehemías. ¿Qué imagen tan fuerte? Un pueblo comprometido que no bajaba la guardia, con una mano levantaban muros y con la otra estaban pendientes. Pensemos en esto, familias, matrimonios, familias, iglesia. En nuestras familias, relaciones y en nuestra iglesia también debemos hacer lo mismo, construir. Y proteger matrimonios, familias, iglesia. Edificar amor, respeto y confianza. Matrimonios. Edificar amor, respeto y confianza. Y defendernos del resentimiento, la mentira y la indiferencia. Miren esto, vuéltenme a ver acá por favor. La cuchara. representa la edificación. La cuchara representa edificar. ¿Edificar qué? Edificar en el matrimonio, edificar con amor. No regrese mal por mal. Si edificamos amor y respeto, armonía, usted va a levantar. amor, respeto y armonía. Si usted edifica en su familia amor y respeto, usted está edificando. ¿Cómo puede edificar amor y respeto en armonía? Pasar tiempo con su esposa. Apúntese ahorita ahí al campamento, a la conferencia. Edifica. Si su esposa está triste, se siente desanimada, No solamente diga, bueno, pues déjame orar por ti. No, hable con ella, edifique armonía, edifique amor. A ver, mi amor, cariño, chaparrita, gordita, flaquita, como le llame a su esposa con amor y cariño. A ver, gorda. No, ¿verdad? A ver, chaparrita. Siéntese. Mírele a los ojos, así como la miraba de novios. ¿A poco no la miraba y, ay, chaparrita, y se le iban los ojos? ¿Ahora no podemos hacer lo mismo? ¿Sí? ¿Cuando le tiraba la piedrita por la ventana para que saliera? ¿O cuando duraban hasta cuatro horas en el teléfono? ¿No podrá hacer lo mismo invertir media hora de plática con su esposa? Si su esposa anda triste, edifique amor, edifique tiempo. compartan tiempo, a ver a que alguien le cuide los niños o si tiene alguien que los cuide y váyanse por una nieve, váyanse por ahí a caminar, váyanse al parque donde usted guste y platique, edifique tiempo y amor con sus hijos, sus hijos andan desanimados, andan portándose mal, andan haciendo algo, comparta tiempo con ellos, váyase de repente a un date con su hijo, se lo voy a decir de consejo, nosotros tenemos nuestros dates, tenemos nuestros dates, mensuales o semanales, cuando se puede, Cori y yo, nuestros days juntitos, solitos, tenemos una nana que nos cuida a nuestros niños, no le voy a decir quién, investigue quién es. Invertimos tiempo y luego después nos vamos como familia juntos a compartir y luego Cori agarra a Samuelito y se lo lleva a ella y yo agarro a Lucas y luego cambiamos. Estamos edificando tiempo a ver qué pasa, a jugar con ellos, a platicar, edificando con la familia, estamos edificando en la casa de Dios, estamos haciendo promesas, estamos caminando, estamos remodelando, estamos dando un lift, ¿cómo se dice? Facelift a la iglesia, estamos edificando. Estamos haciendo algo. ¿Por qué estamos haciendo esto? Para las nuevas generaciones, para hacer una iglesia que llame la atención y que venga y todo se recompagine con la alabanza, con la palabra, con todo. Estamos edificando, hermanos. Estamos edificando. ¿Qué es lo que quiere decir la cuchara? Edificar. La espada. La espada. ¿Qué es lo que quiere decir la espada? Se los enseñé la semana pasada. La espada. Es la espada, es la palabra de Dios, la espada del Espíritu. Tenemos que, no nomás se aprendan los textos bíblicos, vivan los textos bíblicos. Declaren la palabra. Declares al enemigo, mire le voy a enseñar algo, el enemigo anda como el león rugiente verdad siempre alrededor de nosotros y nos mete pensamiento, nos lanza flechas de pensamientos malos, de culpa, de errores. Pensamientos de cometer errores. Para que usted cometa errores, las malas influencias, los malos amigos, las mujeres, los hombres, lo que usted quiera, las redes sociales, lo que usted quiera. El enemigo lanza eso, pero déjeme le digo algo y se lo enseño y que quede grabadito. El enemigo le puede aventar todo tipo de cosas y pensamientos, pero él no conoce sus pensamientos. Él no conoce lo que sucede acá adentro. Él no conoce, nunca lo va a saber. Él no tiene la autoridad de saber nuestros pensamientos. Le avienta todo tipo de cosas malas, pero usted tiene la capacidad, el poder, ¿cuántos dicen amén? De poder rechazar todas acechanzas del enemigo. Y por eso tenemos que declarar al enemigo. Ninguna arma forjada contra ti prosperará. ¿Por qué? Porque ninguna, ¿cómo dice la Biblia? ¿Cómo dice? Ahora pues, bueno, ninguna arma forjada contra ti prosperará. Ahora también, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Ahora mire lo que dice. Los que andan conforme el espíritu, no conforme la carne. ¿Qué es la carne? Mis pensamientos. ¿Qué es la carne? Mis debilidades. ¿Qué es la carne? Los malas actitudes. Esa es la carne. ¿Cuál es el espíritu? Gozo, paz, paciencia, benignidad, fe, mansedumbre, templanza. ¿Qué dice la palabra? Ahí también en Romanos 8. ¿Qué dice la palabra? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? Tribulación, angustia, persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada. Y luego el 36 dice, antes todas estas cosas. Ante todas estas cosas somos más que vencedores en Cristo por medio de aquel que nos llamó. Por lo cual dice, estoy seguro que ni la vida, ni la muerte, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni ninguna cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor. Entonces, cuando edificamos amor, cuando edificamos respeto, cuando edificamos unión y después declaramos la palabra, usted hace esto, mire, esto. Aquí el enemigo no puede penetrar. Edificamos amor, edificamos respeto, edificamos unidad y declaramos y contraatacamos con la palabra. Ninguna, nada nos puede tocar. Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Y aquí el enemigo no puede penetrar. ¿Le podemos dar un fuerte aplauso a Dios por eso? Qué equilibrio tan poderoso, hermanos. No podemos ser espiritualmente pasivos. No podemos ser espiritualmente pasivos. El enemigo quiere romper matrimonios. El enemigo quiere destruir tu matrimonio. Aún con 20, 30 años de casados. Escúcheme muy bien esto. El enemigo. Aunque sus hijos ya estén fuera, aunque sus hijos ya hayan abandonado la casa o se hayan ido, se hayan casado, aún así el enemigo quiere destruir su matrimonio. No lo permita. Atentos espiritualmente. Quiere sembrar discordia entre padres e hijos. El enemigo quiere separar la familia. El enemigo quiere separar la familia y quiere separar la iglesia. El enemigo quiere separar la iglesia, pero en Cristo somos más que vencedores. ¿Cuántos dicen amén? Le puedes dar un fuerte aplauso a Dios. Cada familia cristiana necesita una cuchara para construir y edificar. Y una espada para defender. Y la espada, todo lo que conocemos de Dios, de su amor, de su gracia, de su misericordia, de su poder, la encontramos en la palabra de Dios. ¿Cuántos dicen amén? Así es que sigue edificando. Escucha esto. Sigue edificando, pero no sin oración. Sigue edificando, pero no sin palabra. Sigue edificando, pero no sin discernimiento. ¿Cómo es discernimiento? Es muy importante. Discernimiento. ¿Por qué es importante el discernimiento? Por esta razón. Usted puede ser un excelente expositor o lector de la palabra y puede entender las escrituras, pero ¿por qué no nos quedamos callados cuando queremos ofender? ¿Por qué no discernimos que podemos hacer caer a los demás? ¿Por qué no discernimos que eso no me corresponde a mí, le corresponde al pastor o a un líder? ¿Por qué no discernimos que eso en lugar de ayudar divide cuando hay crítica en contra de la iglesia, en contra de los pastores? Trae división. ¿Por qué no discernimos que no estamos ayudando? ¿Por qué no discernimos que eso está causando que el enemigo obre en las vidas de los creyentes? Discernimiento. discernimiento ¿cuál es el peligro? Satanás atacará los matrimonios las amistades sanas la comunión familiar por eso necesitamos la palabra la espada del espíritu siempre listas para darle la cabeza al enemigo y derrotarlo ¿cuántos dicen amén? denle un fuerte aplauso a Dios por favor La cuchara, la espada y la trompeta. Mire lo que dice el versículo 19 y 20. Número tres, edificar con unión y propósito común. Número tres, edificar con unión y propósito común. Mire lo que dice. Yo les había dicho a los nobles, escúcheme bien muy esto por favor. y a los gobernantes y al resto del pueblo, la tarea es grande. ¿Cuánto creen que la vida en Cristo es difícil? Bueno, miren, la vida en Cristo debería de ser fácil, debería, pero es difícil pues porque somos humanos. No somos perfectos. Tenemos carencias. Tenemos debilidades. Por eso es difícil. Ahora, tampoco es fácil lo que pasa en nuestros cuerpos. Somos asolados como cualquier otro ser humano. Eso no es fácil. Estar de pie, estar dándole, estar... trabajando cuando hay cosas que suceden dentro en nuestro interior, es difícil, pero aquí es donde entra la fe de cada uno, aún a través de las luchas y las pruebas, aún cuando suceden cosas en nuestra vida, aún con el conflicto matrimonial, familiar, ministerial, aún seguimos caminando, seguimos caminando, pero quiero que aprendamos esto, porque es donde esto abraza a toda la iglesia. Dice la palabra, la tarea es grande y extensa. ¿Cuántos dicen amén? Tenemos retos grandes como iglesia. Tenemos retos grandes que hemos plantado y los vamos a conquistar. ¿Cuántos dicen amén? Y nosotros, dice aquí, y nosotros estamos muy esparcidos en la muralla. Distantes los unos de los otros. La muralla era grande, el proyecto era grande y estaban separados y distantes. ¿Sí? Por eso, al oír el toque, no la voy a tocar porque no sé si no sí lo he tocado. Al oír el toque de alarma, cerramos pilas. Escúcheme muy bien y usted lo va a leer ahí conmigo. Por eso, al oír... El toque de alarma, el toque de alarma, hermanos, amada iglesia, es pedir ayuda. Estaban separados. El toque de alarma es decir, tócale para que se junten, ¿correcto? Yo más estoy interpretando lo que dice la palabra. El toque de alarma es para cerrar filas. Esto quiere decir, hermanos, no somos expertos aún. Yo necesito ayuda. Yo necesito ayuda. Cori necesita ayuda. Cada uno de ustedes necesita ayuda. Cuando algo suceda que está fuera de sus manos, pida ayuda. Somos una iglesia que oramos y creemos en la oración y en el poder de la oración porque lo hemos experimentado. ¿Cuántos dicen amén? Pida ayuda. Pida ayuda, el toque de alarma es pedir ayuda, unámonos en oración por el hermano que está fallando, por el hermano que está derrumbado, por el hermano que ha caído. No critiquemos, ayudemos, toque alarma. Si ustedes tienen algún conflicto en su matrimonio, para eso somos iglesia, para eso tiene pastores. Que nos preparamos con un consejo bíblico y a través del Espíritu Santo para aconsejar, para ayudar. Yo sé que lo hacen muchos y estamos ahí para ayudarlos. No pelee solo, pida, ayude, cierre filas. Si tiene conflictos en la familia, cierre filas. Si hay algún tipo de división, contienda. cosas que suceden dentro de la iglesia, si siempre va a pasar, siempre va a pasar, buscamos para llegar a la presencia de Dios, buscamos una vida de perfección, pero nunca lo vamos a lograr, perfecto solamente hay uno, el Señor nos invita a buscar la perfección y en su misericordia logramos llegar. Pero cualquier iglesia en todo el mundo pasan cosas, no porque Dios no haga la obra, no porque Dios no pueda unirnos, no porque el pueblo, los seres humanos batallamos para unirnos. Pero le voy a leer lo que dice la palabra, fíjese lo que dice la palabra ahí en la Reina Valera, voy a leer el 20, mire lo que dice. Bueno, no, es en la NTB. ¿Puedes ponerme la NTB, Santi? Versículo 20, por favor, si puedes. Miren lo que dice en la NTB. New Living Translation, en español. Miren lo que dice. Cuando oigan el sonido de la trompeta, escúchenme muy bien esto, por favor. Corran hacia el lugar donde esta suene. Cuando escuchen el sonido de la trompeta. corran al lugar donde esta suene. ¿Estamos ahí? Díganme qué dice a continuación después del punto. No más esa palabra. No más eso. No más eso. Miren lo que dice. Cuando oigan el sonido de la trompeta, corran hacia el lugar donde esta suene. Diga conmigo, entonces. Nuestro Dios peleará por nosotros. Es hasta que hay unidad, hasta entonces que el Señor va a pelear por nosotros. Yo no lo digo, lo dice la palabra. Lo voy a leer otra vez. Cuando oigan el sonido de la trompeta, corran hacia el lugar donde esta suene. Entonces. Dice, entonces el Señor peleará por nosotros. Dice Jesús en Mateo 12 .25, escuche esto. Para poder crecer en nuestro matrimonio, para poder crecer en nuestra familia, para poder avanzar como iglesia, tenemos que estar unidos. Dejemos nuestros pensamientos personales y unas. Porque yo quiero avanzar. ¿Cuántos quieren avanzar? Yo quiero avanzar. Yo quiero que el Señor pelee por nosotros. Si no tenemos unidad en el matrimonio. Si no tenemos unidad en la familia. Si no tenemos unidad en la iglesia. No vamos a avanzar. ¿Se lo compruebo? Lo dice Jesús. Mateo 12 .25. Jesús. conocía sus pensamientos y les dijo, Jesús, palabras en rojo, todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado. Todo reino, todo pueblo, toda iglesia dividida no va a prevalecer, no se va a sostener, Jesús. Y luego sigue diciendo, Y toda ciudad, y aquí es donde entra lo bueno, o familia dividida contra sí misma no se mantendrá de pie. Todo pueblo, toda ciudad dividida en sí misma. ¿Qué quiere decir eso? Si lo entendemos, ¿verdad? Correctamente, entre nosotros. Toda iglesia dividida entre nosotros, no está hablando de las otras iglesias, está hablando de nuestra iglesia, de su pueblo, todo pueblo, toda ciudad dividida en sí misma, nosotros, en nosotros mismos. Toda familia dividida en sí mismo, esto quiere decir los conflictos, no, no de afuera, no del compadre, no de la comadre, no del vecino, no de alguien que te está aconsejando mal, no, no, no. todo matrimonio dividido en sí mismo, no puede prevalecer. Habla de la unidad, la trompeta, que en este caso un precioso chofar, chofar, chofar, ¿verdad? Es el toque de alarma de pedir ayuda, pide ayuda. Ayuda. El remedio es volver a cerrar filas. El remedio es volver a cerrar filas. Recortar la distancia. Recortar los pensamientos divididos. Habla de la unidad. Unidad. ¿Qué enseñamos en esta iglesia? Amor. ¿Qué enseñamos en esta iglesia? Misericordia. ¿Qué enseñamos en esta iglesia? A perdonar. ¿Qué enseñamos en esta iglesia? A diezmar. ¿Qué enseñamos en esta iglesia? A prometer para Dios. ¿Qué enseñamos en esta iglesia? A avanzar unidos. Todo lo que hacemos, lo hacemos juntos. Todo lo que queremos avanzar, todo lo que implementamos, todo lo que decimos, todo lo que hacemos, lo hacemos juntos. Es lo que voy a predicar yo hasta el día que me muera. Amor, misericordia y unidad. Amor, misericordia y unidad. Yo siempre le voy a enseñar hasta que yo me muera, hasta que él quiera, enseñarle que no critiquemos a los demás. Que nos enfoquemos en nosotros mismos. Si no nos enfocamos en nosotros mismos, ¿cómo vamos a llegar a la presencia de Dios? Yo lo quiero ayudar a usted a que llegue a la presencia de Dios, a que no perdamos el tiempo. El cielo no me lo garantiza los años de cristianismo. El cielo no me lo garantiza cuántos textos sé de la Biblia. El cielo me lo garantiza cuando promuevo. El amor, la misericordia, el amor, la bondad, la paciencia y la fe. ¿Cuántos dicen amén a eso? ¿Le podemos dar un fuerte aplauso a Dios? Si logramos hacer eso, amada iglesia, si logramos hacer eso, nuestro Dios peleará por nosotros. Yo no me tengo que preocupar qué pasa con mi vida, yo no me tengo que preocupar qué pasa con mi cuerpo, si yo le sirvo a Dios, si yo le sirvo a Dios con convicción, si yo hago todo lo que puedo y está en mis manos con amor, con enseñanza, con devoción, con fe, yo no me tengo que preocupar porque yo no voy a pelear, el Señor peleará. El Señor peleará por cada uno de ustedes. ¿Cuántos dicen amén a eso? Déselo fuerte al Señor, por favor. Si tu familia, tu matrimonio, tu familia, tus relaciones están distantes, cualquiera... De ella que sea, cierra filas. Cierra filas. Si la distancia, escúchame muy bien esto con atención, por favor. Si la división y la distancia es tu enojo, pide ayuda. Si la distancia, la separación, lo causa algunas de tus actitudes, pide ayuda. Si la distancia es causada por no compadecernos de los nuestros, por no tener paciencia, por falta de amor, pide ayuda. Hoy es el día de cerrar filas. Y primeramente, cierra la fila con Dios. No te distantes, distancíes de Dios. Si estás distante, si te has abandonado, si has corrido, si no has querido, hoy es el día de pedir, pedir ayuda a Dios. Señor, perdóname. Señor, ayúdame. Señor, ya no puedo con esto. Pide ayuda y el Señor peleará por ti. Imagina ese día, imagina ese día mientras estaban reconstruyendo, mientras el sol caía sobre Jerusalén y entre la brisa se levantaba el polvo de gente sudorosa, hombres y mujeres y familias enteras. Cargando piedras, arrastrando los pies, arrastrando la espada. Todo el santo día, mientras enemigos rodeaban la muralla para querer destruir, para querer derrotar, para traer duda. Y de repente se escuchaba entre los rayos del sol un sonido de trompeta. Y todos corrían así con piedras en las manos, con herramientas en las manos, arrastrando una espada que tal vez los niños o jóvenes no podían con ella. Mujeres corriendo, pero ¿qué es lo que hacían al sonido de la trompeta? Cerraban filas, iban al lugar donde se iban a reunir juntos, porque juntos. eran impenetrables. El libro de enemías es un libro poderoso, que habla de reconstruir, que habla de no tener miedo, que habla de poder contraatacar, no solamente defenderte, sino contraatacar toda acechanza del enemigo. Lo que esta serie nos deja es... Que luches por tu familia, que luches por tu matrimonio, que luches por tus hijos. Aquí no habla que los enemigos se fueron, ahí se quedaron, pero no pudieron penetrar la nueva muralla. El enemigo va a andar como el león rugiente buscándote, buscándote cómo destruir. Pero esta serie nos deja. Pelea por tu familia, pelea por tus matrimonios, iglesia, pelea por tu iglesia, pelea por la novia del cordero, pelea por tus pastores, pelea por tus líderes, peleemos juntos amada iglesia, juntos. Rápidamente tres consejos ahí. Que traigo para ustedes. Que encierra toda esta serie. Tómale fotos si quiere. Apúntelos si puede. Escribir rápido. Pero lléveselos a su casa. No. Número uno. No edifiques solo. Involucra a tu familia. No ores solo. No leas la Biblia solo. Involucra a tu familia. ¿Sí? Busca ayuda espiritual. Camina con otros. No edifiques solo. Número dos, no descuides tu defensa. No descuides tu defensa. Lee la palabra. Pero se lo digo como pastor. Más que leerla, apliquemos la palabra. Apliquemos la palabra. Cada texto bíblico que el Espíritu de Dios nos habla, apliquémonos personalmente. Apliquémoslo personalmente. Lee la palabra. Deja que Dios te hable, deja que Dios te sane, no has experimentado al leer un salmo del Rey David que te anima, que te levanta, no has leído las enseñanzas de Jesús que es literalmente hablándole a toda la humanidad, no solamente al pueblo de Israel, Jesús habla a toda la humanidad, ahí vas incluido tú y yo. Lee las enseñanzas de Jesús, no olvides la palabra, no descuides la defensa. Y yo añadiría aquí, no más la defensa, contraataca, contraataca. El enemigo no te puede vencer, el enemigo no te puede derrotar. Aunque estés pasando por luchas y pruebas. cosas difíciles en tu vida, en tu cuerpo, en tu mente, lucha, pelea, el enemigo no puede contra ti, no puede hacerlo, no te puede vencer iglesia. Y número tres, cierra fila cuando escuches la alarma, cierra fila cuando escuches ayuda, cierra filas o pide tu ayuda, cierra filas. Si cerramos filas, somos impenetrables, válgame Dios el día de hoy. Entonces yo quiero que te pongas de pie. Yo quiero que declaremos esa frase, si la tienes lista, Santi, si no, aquí. Quiero que repitas conmigo. Cerremos pilas. Dilo conmigo. Cerremos pilas. Una vez más. Cerremos... Una vez más, cerremos pilas. Ahora esto, nuestro Dios peleará por nosotros. Una vez más, nuestro Dios peleará por nosotros. Una vez más. Una vez más. Una vez más, nuestro Dios peleará por nosotros. ¿Le puedes dar un fuerte aplauso a Dios? Yo quiero hacerte una invitación. La razón que dejé a los niños, adolescentes, los pocos que hay. Pero yo quiero que pasemos todas las familias. Dame la oportunidad de orar por ti. Y danos la oportunidad de orar juntos. Es que yo te invito a que pasen toda la iglesia, pase toda la iglesia, por favor. Rompe, rompe, rompe y pasen todos. Vamos a hacer un altar bonito, vénganse todos por favor. No le hace que te encuentres solo. Si pueden, vengan todos aquí. Ahorita quiero que oremos por los niños también. Vengan todos, amados hermanos. Vengan todos. Y vamos a orar juntos. pasen sigan pasando por y empieza a cantar algo por favor empieza a cantar algo prepare su corazón prepare su corazón Vamos iglesia, prepara tu corazón Vamos a durar unos minutitos aquí Vamos, no te vayas igual como entraste Lleva tu milagro ¡Gracias por ver el video! ¡Gracias por ver el video!